sábado, 9 de enero de 2010

Alberto Reguera, Pintura Expansiva en París, Singapur, Madrid y Santander



Alberto Reguera, pintor


Julia Sáez-Angulo

Alberto Reguera expone próximamente en la Galerie Claude Samuel, de París, que en 2008 ya celebro un one man show sobre el artista, que tituló "Image et matière", donde se confrontaban pintura y fotografia, o sea, paisaje interior y paisaje externo. En la galeria Claude Samuel de París exponen artistas de reconocido prestigio, como Shauerman, Fromager o MadikSibidè. Para Reguera es la segunda muestra individual parisina y la décima personal ya celebrada en París con su trabajo. Se trara de la primera muestra que el artista hace de pintura expansiva en la capital francesa.

En esta ocasiòn, el titulo "Cadre hors cadre" (Cuadro fuera del cuadro) lo dice todo sobre el estado actual de evoluciòn en su trabajo. Las pinturas se alargan por los lados, hasta crear esas "pinturas-objeto" que parecen albergar varias en una. Paisajes abstractos con texturas de tierras negras, azules de prusia, rojos cobrizos o naranjas de plomo. tambien platas que se mezclan con titanios.
Algunas e estas obras son de gran formato, es el caso de "Maritime Fragments", de 2008. El año pasado ha sido importante para Alberto Reguera en París, porque tambien participó en una muestra colectiva titulada "Asisses" en la sede central del Ministerio de Cultura francés", en la Rue saint Honoré de la capital francesa. Algunas de las pinturas expuestas se "despegan" de la pared y se sitúan en el suelo. Estàn pintadas por todos sus lados, pero no son esculturas, siguen siendo pinturas.

"Me interesa ese terreno fronterizo donde diferentes disciplinas se estàn guiñando un ojo", explica el autor. "A varias de estas pinturas pintadas por todos los lados las agrupo en un espacio expositivo (que determina mi decision de como las debo agrupar) y acaban formando una "familia" de pinturas que forman una unica composiciòn pictorica con volumen".

Estas "instalaciones pictòricas" del autor contienen caracteristicas que él mismo explica:

"La primera, que en algunas ocasiones son efimeras; dependiendo del espacio, las dispongo de determinada manera , con mi propia intervenciòn,en la exposiciòn. Intentando crear un equilibrio entre materia y espacio".

"La segunda, es que son una instalaciones interactivas, en el sentido que el espectador es un sujeto activo, que se mueve y deambula a travès de ellas, descubriendo los diferentes "lados" de estas pinturas, pero tambien, construyendo con su ojo su propio "campo de visiôn" -como escribió en el prólogo de 2009 Joselina Cruz (crítica de arte instalada en Asia ,entre Manila y Singapur, y una e las co-curator de la ultima Bienal de Singapur)- en una ocasiòn, a la hora de hablar de mi obra".

Paseo por los mini-espacios y entrada en los paisajes

El espectador se pasea por estos "mini-espacios""entrando fisicamente en los paisajes del autor, en un paseo por el campo visual: "El artista expande el significado de un cuadro pasiajistico en el propio paisaje, desmoronando las divergentes tendencias históricas y convirtiéndolas en una única y entrelazada expresion/instalación"

Además en esta exposiciòn individual encontramos varias piezas que derraman pintura, la pintura sobrepasa los limites fiosicos de su propio soporte, y "viaja" por otro virgen que puede ser la pared misma u otro lienzo blanco. Es la pintura que se expande, materia que abraza la propia materia comprimida en el lienzo."Geometric sun", o "Nocturnal Landscape", son algunos de estos ejemplos de pintura expansiva en técnica mixta.

Este año Alberto Reguera (nacido en Segovia, 1961, con taller en París y Madrid) proyecta una exposición individual en Hong Kong, en el City hall, que se titularà "Beyond Form II", continuaciòn de "Beyond Form", la que realizó en Singapur en el Sculpture Square en 2007 y comienzos de 2008. Cuarenta piezas en una enorme instalaciòn pictòrica.

Por último va a exponer e individualmente en la Galeria Nuble de Santander. "Las declinaciones pictòricas de Alberto Reguera", según titula el texto del futuro catalogo Roger Pierre Turine, crítico de arte de "La Libre Belgique". Allí presentará una coleccion exclusiva para la galería, de piezas sobre soporte lienzo de pintura exansiva.

Esta misma galería llevará al pintor a Just Mad, una nueva y vanguardistra feria de arte en madrid, y a "Espacio Atlantica", del 14 al 17 de Enero en Vigo.

La pintura de Alberto Regera es una de las más singulares del panorama artístico español e internacional contemporáneo. Su particular genio para mezclar los colores y hacer la pintura expansiva lo dotan de unas señas de identidad claras.


Teresa Viejo, amores e intrigas en su novela "La memoria del agua" que transcurre en el histórico balneario de La Isabela

La memoria del agua
Teresa Viejo
Editorial Martínez Roca
Madrid (508 pags)



Julia Sáez-Angulo


Podría calificarse como “historia de balneario”, cuando estos establecimientos para tomar las aguas eran puntos de encuentro sociales de familias bien a comienzos del siglo pasado. La periodista Teresa Viejo ha escrito una hermosa novela titulada “La memoria del agua”, que transcurre en un antiguo y abandonado balneario de La Isabela, cerca de los pantanos de Buendía en Guadalajara, no lejos de la capital de España. El libro ha sido editado por Martínez Roca.

Con el tiempo el balneario de La Isabela sufrió diversos avatares y se reconvirtió en sanatorio y hospital psiquiátrico donde se llevaron a cabo experimentos extraños y complejos durante la guerra civil de 1936 – 39. La novela de Teresa Viejo ha resucitado la memoria del lugar.

La historia de “La memoria del agua”, siempre un susurro, goteo o chapoteo de fondo, acoge a unos personajes como Álvaro de Llano, que tras leer una carta se decide a investigar datos que cambiarán su vida. En el balneario hay amores, música, fiestas, bailes de lujo y etiqueta, donde la burguesía lleva a cabo encuentros, confidencias y sueños.

La muerte de un personaje en la sala de inhalaciones de La Isabela hará cambiar todo y la intriga se ciñe al lector que desea leer de seguido para desentrañar los misterios suscitados por la autora en la narrativa.

Ilustraciones históricas del antiguo Real Sitio


El libro lleva ilustraciones del plano del Real Sitio de La Isabela en 1836 del Servicio Cartográfico de la Biblioteca Nacional de España y un folleto publicitario del balneario del siglo XIX del Archivo Histórico de la Diputación Provincial de Guadalajara.

“La memoria del agua” es la primera inserción de Teresa Viejo en la novela, ya que antes había publicado ensayos como “Hombres, modo de empleo”, “Pareja, ¿fecha de caducidad?” y “Cómo ser mujer y no trabajar con hombres”.

Los balnearios españoles, muchos de ellos descubiertos ya por los romanos en España, han vuelto a pleno rendimiento de su utilización, dada la afición a “tomar las aguas” y a los SPA (Salus per Aqua) en distintos hoteles y puntos de sanación de enfermedades. Entre los más célebres los de Archena (Murcia), Arnedillo (La Rioja), Fitero (Navarra), Cervantes en Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) o Marmolejo (Jaén). En este último transcurre buena parte de la novela “La hermana san Sulpicio” de Armando Palacio Valdés.

Myriam de la Prada, próxima publicación de su poemario "Brasas de la Memoria"



Julia Sáez-Angulo

El libro de poemas "Brasas de la memoria" de la poetisa española Myriam de la Prada (San Clemente, Cuenca, 1938- París, 2005) va a publicarse en breve en una edición bilingüe francés/español. Su obra poética se condensa en Les feux de la pensée (Editions des Moires, París), traducido como "Brasas de la memoria". El poemario tuvo una reconocida crítica y mereció un estudio del profesor Michael Bishop en la Dalhousie University de Canadá.

Myriam de la Prada vivió su infancia y juventud en Barcelona, donde ejerció el periodismo en todas sus facetas: prensa escrita, radiofónica y televisiva, durante la década de los 50 y 60. Sus inquietudes profesionales la llevaron a instalarse en París, donde ha trabajado sin interrupción para la Acción Exterior de Francia en la radiodifusión del Estado: RTF, ORTF y RFI. Como periodista presidencial y parlamentaria, su actividad se emitía a través de la sección encaminada fundamentalmente a España e Hispanoamérica. Recientemente compartía su residencia entre París y Huisnes-sur-mer (Normandía), donde residió en una antigua casa del siglo XVIII, con vistas a la abadía del monte Saint Michel, lugar donde pidió que reposaran sus cenizas.

El poemario de Myriam de la Prada, escrito en francés, estaba pendiente de una edición en castellano, es un hermoso y dolorido balance vital, un recorrido existencial, en el que la autora da cuenta de la condición humana a través de los encuentros y desencuentros junto a su respuesta en la amistad, la familia y el amor. El periodista y político Jean-Claude Servan-Schreiber ha escrito a propósito del libro: "Lo he devorado de inmediato y lo he encontrado soberbio. Después, al releerlo, me ha parecido sobrecogedor. ¡Es un grito de dolor, una llamada al amor, una nostalgia de la vida!".

El profesor Bishop, por su parte, dice: "La poesía de Myriam de la Prada se llena de una imaginación letal , de la pérdida, de la amargura, de un difícil amor de lo prohibido. Poemas de la memoria, que se articulan en torno a un deseo, aporía definitiva donde ni la pertenencia o no pertenencia del otro, reconcilian necesariamente el amor y el odio".

Declaraciones en la última entrevista de la autora

"He escrito muchos poemas a lo largo de mis años, pero este libro es una selección muy condensada de todos ellos", declaró en vida Myriam de la Prada. "Brasas de la memoria", esos fuegos del pensamiento, son la síntesis y el testimonio de todas mis reflexiones".

La escritora española reconoció, en su última entrevista en vida a Julia Sáez-Angulo, la influencia de la lectura de poetas franceses en su escritura, motivo por el cual escribió su poemario en francés. Amante de los animales, la autora gozó de la compañía de dos perros y tres gatos. "Los animales domésticos tienen una devoción y una entrega que a veces no se encuentran en los humanos", declaró.

Myriam de la Prada admiraba la campiña francesa en Normandía, "un paisaje calmo y sosegado" y elogió la abadía del monte Saint Michel, "un lugar místico y privilegiado. Con toda justicia, uno de los monumentos más visitados de Francia". Desde lo alto de su casa en Huisnes-sur-mer pudo contemplar la flecha de su torre".

Las cenizas de la periodista y escritora reposan en el cementerio de Huisnes-sur-mer (Normandía). El paisaje que ella amó en los últimos años de su vida.


viernes, 8 de enero de 2010

Pablo Carnero, Pintor de realismo esencial y metafísico, expone en Ávila



Pablo Carnero
Caja de Ávila
Enero 2010
Ávila

Julia Sáez-Angulo

El pintor Pablo Carnero (Zamora, 1972) residente en Madrid expone actualmente sus últimas pinturas y dibujos en la sala de exposiciones de Caja Ávila en Ávila durante el mes de enero. Posteriormente la muestrá será itinerante por diferentes ciudades españolas. La pasada temporada, el artista expuso su obra en Madrid y Ciudad Real.

Para los que conocemos y seguimos de cerca la trayectoria artística de Pablo Carnero nos hemos quedado asombrados ante esta última etapa de su trabajo. Fiel a su estilo pictórico figurativo realista, el autor ha dado una vuelta de tuerca y nos ofrece ahora unas imágenes más absortas o ensimismadas, como si se plegaran al mundo más íntimo y cerrado del pintor.

El artista -que siempre ha gustado de pintar su alrededor, porque necesita plasmar lo que ve en un juego inmediato, casi simultáneo, de ojo/mano/pincel, de retina y modelo-, nos muestra en esta ocasión los muros de su casa y de su jardín, los interiores solitarios de sus espacios domésticos o la ornamentación de unas rosas sencillas. El resultado es distante, misterioso, algo extraño y esencialmente poético.

Pablo Carnero pinta su casa en soledad, vacía de los personajes que la habitan, cuando el silencio parece imponerse con un raro eco que se plasma en los cuadros. La pintura realista se tiñe así de visión metáfisica y conlleva acentos al estilo del maestro norteamericano Edward Hopper.

Retratos y Autorretrato
Algo similar cabe decir del retrato de su esposa Marimar o de su Autorretrato, donde las figuras aparecen solitarias y congeladas en el espacio, como si el pintor buscara un alejamiento del tema que las hace trascender a una atmósfera vagamente irreal. La sombra del pintor Balthus se cierne sobre estas figuras inmersas en un silencio de hieráticos dioses lares.

La realidad no existe, son arenas movedizas, sostienen algunos filósofos de la inconsistencia. Pablo Carnero parece intuir la frágil composición de la materia de las cosas y les da la consistencia del arte frente al tiempo que destruye y devora las situaciones y las cosas. Así los retratos de unos personajes, los muros de una casa nueva o las flores -que él pinta con sabiduría especial- cobran un sabor de eternidad hermosa, de belleza impostada en la apariencia de la representación del cuadro. Un espacio real y metafísico al mismo tiempo.

El artista se detiene en lugares titulados: “Rincón del dormitorio”, “Rincón del estudio” o “Portero automático” y los aleja con una frialdad elegante, al tiempo que los plasma en el cuadro como un notario fiel a la mirada. Mención especial merece la obra titulada “Jardín de noche”, donde la geometría y la luz se dan la mano en un nocturno magistral.

Ars longa, vita brevis, decían los clásicos latinos. El arte es largo y la vida es corta. Cada cuadro viene a ser un verso del pintor y todos juntos establecen el gran poema de su pintura, de su obra artística. Una pintura que acoge la esencia de las cosas.

El óleo, sobre lienzo o tabla en la pintura, y el grafito, en los dibujos sobre papel, son los materiales básicos utilizados por Pablo Carnero, capaz de transmutarlos con destreza en la alquimia renovada del Arte, a través del tiempo.




David Rodríguez Caballero, Geometría y Pintura sin Pintura en la Galería Marlborough

David Rodríguez Caballero
Geometrías
Galería Marlborough. Madrid
7 de enero – 6 de febrero


Julia Sáez-Angulo


Desde que las vanguardias de la primera mitad del XX señalaran la geometría como campo de representación, grandes nombres del arte se han interesado por ella como campo frío del minimalismo y pretexto directo para el orden apolíneo y el color. Geométricos y neogeométricos, con y sin borde duro reaparecen periódicamente dando una vuelta de tuerca con logros sutiles e interesantes. Éste es el caso del artista navarro David Rodríguez Caballero en la galería Marlborough con su llamada “pintura sin pintura”.

Sus composiciones a base de papel cortado, origamis o papiroflexias (a las que era muy aficionado el escritor Miguel de Unamuno), vinilos, papel vegetal, esmaltes y aluminio, David R. Caballero lleva a cabo sus obras bidimensionales y relieves de una gran elegancia que transmiten orden, serenidad, calma...

El color se hace presente a base de composiciones monocromas que llevan como títulos una fecha –se supone que la de finalizar la ejecución de la pieza- en su mayoría de 2009 o 2010. Pintura sin pigmento pero con efectos pictóricos. “Pintura sin pintura” le gusta decir al artista y así se subraya en catálogo de la muestra.

Relieves de aluminio y plegados de papel
Los relieves de aluminio con algunas caras en color rompen con la forma cuadrada o rectangular habitual de los cuadros –como lo hiciera Frank Stella- en una serie de triángulos que sintonizan con los plegados de papel y origamis de papel vegetal en que los pliegues adoptan la forma de trapecios regulares o irregulares que dialogan con el vinilo de color o en formas o transparencias.


En la inauguración estuvieron presentes entre otros, el delegado del Gobierno de Navarra en Madrid, Salvador Estébanez; los artistas Alberto Reguera, Ricardo Sanz, Juan Torralbo y el coleccionista navarro Esteban Lizán.


Ana María Matute, Autobiografía Intelectual en la Fundación Juan March




J.S.A.


El próximo martes 12 de enero, a las 19,30 horas, la Fundación Juan March (www.march.es) inicia una nueva modalidad en su habitual programación cultural con un formato de una sesión que se denomina Autobiografía intelectual, en la que un creador hace un recorrido por su trayectoria vital a modo de reflexión autobiográfica, o bien él solo o, como en este caso inaugural, en diálogo con una persona próxima a su vida y obra.
En esta ocasión, la escritora catalana Ana María Matute, miembro de la Real Academia Española, Premio Planeta, Premio Nadal, Premio de la Crítica y Premio Nacional de las Letras 2007, mantiene una conversación con la novelista Juana Salabert, Premio Biblioteca Breve y finalista del Premio Nadal.


Ana María Matute(Barcelona, 1925) es una de las escritoras más destacadas de la narrativa española. Muestra de ello son los numerosos y acreditados Premios que le han sido concedidos: Café Gijón (1952), Premio de la Crítica (1958), Premio Miguel de Cervantes (1958), Nadal (1959), Premio Fasternath de la Academia, Premio Planeta y Premio Nacional de Literatura Infantil (1984) entre otros. Reconocida internacionalmente -su obra ha sido traducida a más de veinte idiomas- es miembro de la Hispanic Society of America, Honorary Fellow de la American Association Teacher of Spanish and Portuguese. La Universidad de Boston ha instituido la Ana María Matute Collection a la que la autora ha cedido sus manuscritos y otros documentos. En 1948 fue finalista del Premio Nadal con LOS ABEL. En 1952 obtuvo el Premio Café Gijón con FIESTA AL NOROESTE. En 1954 obtuvo el Premio Planeta con PEQUEÑO TEATRO. Con LOS HIJOS MUERTOS obtuvo el Premio de la Crítica 1958 y el Nacional de Literatura 1959. En 1959 obtuvo el Premio Nadal con PRIMERA MEMORIA. En 1965 obtuvo el Premio Nacional Lazarillo con EL POLIZON DEL ULISES. En 1969 obtuvo el Premio Fastenrath con LOS SOLDADOS LLORAN DE NOCHE. En 1984 obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil con SOLO UN PIE DESCALZO. En 1996 obtiene el Premio Ciudad de Barcelona de Literatura castellana por EL VERDADERO FINAL DE LA BELLA DURMIENTE. En 1996 es elegida miembro de la Real Academia Española. En 2007 obtiene el Premio Nacional de las Letras. En 2008 obtiene el Premio Quijote de la Letras.


Juana Salabert: ESPLENDOR Y HECHIZAMIENTO


"Dueña de una escritura prodigiosa, creadora desde sus tempranísimos inicios de un hechizante, complejo y perturbador universo propio que ha cautivado y prendido el imaginario de un sinfín de lectores, candidata en varias ocasiones al premio Nobel (¿cuánto habremos de esperar todavía para la concesión del Cervantes?), Ana María Matute es una de las mayores voces de las literaturas hispánica y europea. Y si me he referido al hecho, obvio por lo que se refiere a los grandes novelistas occidentales (la novela, género o anti-género de la modernidad, es, como señaló agudamente Étiemble, un imposible en las sociedades teocráticas), surgidos del siempre cambiante territorio transfronterizo de la Mancha invocado por Carlos Fuentes, de que posee “un” universo propio, es porque jamás he percibido en su obra esa supuesta dicotomía tan mentada por algunos, a mi juicio apresurada y falsamente, entre las temáticas de lo fantástico o maravilloso y lo “realista”. Lo mal llamado “realista”, si nos atenemos al concepto de “realismo” como gran ilusión que no necesitó de Proust o de Musil para irse al traste, ya que el texto no es sino una “realidad” otra que, por supuesto, también sucede en el mundo… Así, una lectura atenta de las novelas, cuentos y relatos de todo tipo de esta extraordinaria fabuladora que ya de niña jugaba a colmar la vida en los márgenes y “al margen” de sus cuadernos rayados, revela una fundamental simbología unitaria (el anverso y el reverso, la luz y la oscuridad, la memoria y el olvido, el suelo y el cielo, la infancia como paraíso más arrebatado que perdido), un juego permanente y muy baudelairiano de correspondencias que abarcan décadas de escritura bajo el moderno e imposible, pero insoslayablemente catártico, signo de la videncia que evidencia lo oscuro, remoto y secreto… Aquello a lo que Freud llamó Familienroman, es decir el cuento que cada cual urde, trama, en su inconsciente infantil, para explicarse su estar en mitad del mundo de “los otros”. Un cuento del que todos creen despojarse a la mal llamada edad de la razón, todos… salvo los artistas, los escritores y, por supuesto, los aquejados de neurosis, si acaso el nombre médico y extremo de la angustiada curiosidad ante preguntas sin respuesta o con demasiadas respuestas".


"En el muy cervantino reino de historia de historias de Gudú, frío soberano de todos los olvidos y todas las memorias, donde algunas muchachitas en flor rodean el primigenio árbol de los juegos “jugando a no volver nunca” del mismo modo en que Adri, la narradora de la bellísima Paraíso inhabitado y poseedora, en palabras de su tía Eduarda, de “otro lenguaje”, sabrá más pronto que tarde que “nunca vuelve el unicornio”, el tiempo es sin embargo, lógica y paradójicamente, el del eterno retorno. Un tiempo circular que es asimismo el de la Matia de Primera memoria, los huérfanos y perdedores de Los hijos muertos o los tiernos y desposeídos antihéroes de La torre vigía o de relatos como Los de la tienda… El malestar es su estar (muchos de los niños y jóvenes de Ana María Matute, autora en cuya maravillosa educación sentimental conviven Andersen y Proust, Rilke y Carson McCullers con festejera armonía), la inquietud su estigma de fatalidad y su fatum. Como cervantina “espada puesta lejos” se apartan, a sabiendas de que, y parafraseando al Wilhem Meister goethiano, empezaron “a ser lo que serían” demasiado pronto. Pronto para las conveniencias de un orden regido por la codicia y la brutalidad donde la belleza es lágrima de lámpara de araña acogedora de otros mundos, microcósmicos e invisibles a los ojos de quiénes olvidaron, asentidores…"


"Dijo Onetti una vez que “hay mujeres que nunca terminan de matar a la muchacha que llevan dentro”. Bien, pues Ana María Matute jamás empezó a hacerlo. Y por eso mismo no es únicamente una grandísima escritora… es también es una persona maravillosa".

jueves, 7 de enero de 2010

Clara Sánchez, Premio Nadal de Novela y Llucía Ramis, Premio Josep Pla

Dolores Gallardo



La escritora madrileña de origen alcarreño Clara Sánchez ha ganado la 66 edición del prestigioso premio Nadal, dotado con 18.000 euros, por su novela Lo que esconde tu nombre, una trama con el trasfondo de los supervivientes nazis que se ocultan en países como España.

La escritora Clara Sánchez nació en Guadalajara el año 1955. Reside en Madrid, donde estudió Filología Hispánica, durante algunos años dio clase en la universidad. El año 2000 ya recibió el premio Alfaguara de novela por la obra Últimas noticias del paraíso. Algunas de sus obras han sido traducidas al francés, al alemán, al ruso, al portugués y al griego.

Los personajes principales son dos octogenarios y una joven embarazada. Uno de los ancianos, de venerable apariencia, es un antiguo nazi que vive oculto en el levante español. El otro octogenario es un republicano, que se exiló y vive en Buenos Aires . Sobrevivió a lo horrores del campo de concentración de Mauthausen.
El tercer personaje, Sandra, una joven embarazada que vive en el piso de al lado del ex nazi, irá descubriendo poco a poco la auténtica identidad de su vecino.

El inicio de la novela surgió, ha dicho Sánchez, de una noticia que vio en el periódico de un matrimonio nazi entrado en años que vivía en la Costa del Sol, "como muchos otros nazis que tras la Segunda Guerra Mundial se refugiaron en nuestras costas y envejecieron sin despertar sospechas".

El personaje de Sandra conoce de manera remota la historia de los nazis -básicamente por documentales televisivos o películas- personifica la inocencia que se va diluyendo conforme avanza la trama del libro. De la tensión que surge entre el nazi y el republicano exilado nace, en palabras de Clara Sánchez, "un thriller literario, de intriga psicológica, de odio, de venganza, de culpa, pero, sobre todo, de profunda amistad y de amor, que son las herramientas para superar cualquier trampa que nos ponga la vida".

El mensaje que ofrece la novela ganadora del Nadal es que "los monstruos que más miedo nos dan se esconden tras caras muy agradables, y que a veces los poderosos, la gente que comete abusos, lamentablemente pasan la vida sin pagar absolutamente nada".

La escritora madrileña ha señalado que en su obra "hay una base histórica y una base vital, porque hay todavía algunos personajes de estos nazis que siguen viviendo en Marbella o en la zona de levante". Añade que lo sorprendente es que habiéndose superado ya la dictadura franquista "todavía vivan estos personajes entre nosotros sin que nadie se meta con ellos".

La escritora reflexiona ”sobre las personas sin escrúpulos que nunca pagan por sus pecados y demuestra que, a veces, los monstruos se esconden detrás una sonrisa y rostro agradable".

El jurado del premio Nadal seleccionó la novela de Clara Sánchez entre las 261 obras presentadas.

Una periodista mallorquina, ganadora del Josep Pla

En la misma velada literaria, se ha fallado el Premio Josep Pla de prosa en catalán, que ha recaído en la periodista mallorquina Llucía Ramis, por su novela Ego surfing, una reflexión sobre influencia de las nuevas tecnologías e Internet en nuestras relaciones personales.

Esta es la segunda novela de Llucía Ramis, que en 2008 publicó Cosas que te pasan en Barcelona cuando tienes 30 años.

101 experiencias gastronómicas que no te puedes perder

“101 experiencias gastronómicas
que no te puedes perder”
José Carlos Copel, Julia Pérez
Y Federico Oldemburg
Prólogo de Boris Izaguirre
Editorial Planeta (235 pags)
Barcelona, 2009


Julia Sáez-Angulo

Comer es uno de los placeres del hombre y no todo es cuestión de recetas sino de disfrute por un recuerdo gastronómico, un lugar de restauración, un plato de cocina o unos productos naturales que quitan el hipo al comerlos como si fueran manjares. De esto y otras cosas habla este libro escrito por tres grandes nombres de la crítica gastronómica en España.

Los distintos capítulos habla del aceite de oliva virgen extra en Aceites Vizcantar; del Albariño en el Pazo de Señorans; del café en el Retiro de Costiña; del atún rojo en El Campero; de los viejos blancos de Villa Tondonia en las Bodegas R. López Heredia; de los calamares de Potera en Casa manolo; del capón en Casa Seijo; del cardo rojo en Rodero; de la cecina de buey en Asturianos; de la casquería de pescado en Casa Gerardo; de las ostras en O´Pazo; de los quesos de Poncelet; de las papas canarias en La Gañanía; de pasteles ruso en Ascaso…

Placeres para compartir en Don Tomate

“La risa, el placer, las conversaciones brillantes” se vinculan a la buena comida, según señala Boris Izaguirre en un sencillo prólogo, quien concluye que “el máximo placer de un descubrimiento es compartirlo”. Nada como el boca a boca en el arte de transmitir una buena experiencia gastronómica.

El libro habla de delicioso malvasía en Canarias o del vino del arquitecto: Marqués del Riscal Gerhy Selección 2001 en la Ciudad del Vino. No falta el mazapán de Toledo en Adolfo o la menestra de verduras en Treintaitrés; la tarta de Casar en Atrio; la tortilla de patatas en el Chiringuito Guadalmina o los turrones del quiosco de turrones Sirvent…

Todo son sugerencias y experiencias que abren el apetito del lector y le invitan a reflexionar sobre el arte de la gastronomía y los sitios que uno no debe perderse, como sucede con esos títulos de los cien lugares que uno no debe morir sin verlos, o las cien películas que nadie debiera perderse.

Durante la presentación en el restaurante Don Tomate de Madrid, los autores subrayaro que no deseaban hacer una guía gastronómica sino exhibir una relación de placeres individuales que iban de lo más sencillo a lo más sofisticados.

Julia Pérez destacó que la década de 1995 a 2006 fue la década más crativa de la cocina española, en la que se crearon los platos icono más importantes de la cocina española contemporánea que trascendieron las fronteras. Fueron los buenos tiempos de bonanza ecónomica

Ahora se está en otros planteamientos más ecológicos, sostenibles y respeto medio ambiental, pero aquel avance perdura en los sutratos. Ya se han eliminado las grasas de muchos platos, se han acortado los tiempos de cocción y se ha renovado la presentación de los platos.

Para Julia Pérez que "a los hombres les guste la cocina es una liberación para las mujeres"

"Me gustan las recetas sencillas de tres ingredientes" declaró Jose Carlos Capel en otro momento de la presentación.

miércoles, 6 de enero de 2010


Pucho Boedo y Prudencio Roma, Homenajeados por la Banda de Música de Pontevedra




J.S.A.

Prudencio como genio creador y organizador, y Pucho como instrumento, con su voz y personalidad, consiguieron popularizar a los poetas gallegos y a la lengua gallega en muchos rincones del mundo. Quizás ese fue su gran éxito. Rosalía, Curros, Añón, Celso Emilio Ferreiro… fueron universalizados y popularizados por la música de Prudencio y la voz de Pucho.

Manuel Rivas, escritor y académico, propuso a Pucho Boedo para ser homenajeado en el día de las letras gallegas, la ciudad de A Coruña le rinde constantes homenajes, el último en el palacio de la ópera fue un enorme éxito, retransmitido varias veces por la TVG. El homenaje de finales de los setenta en el palacio de los de deportes de Riazor, con Pucho en vida, fue histórico. Todos los años se celebran actos en torno a su estatua. La Banda de Pontevedra se suma dedicando este espectáculo.

En este caso la banda se centra en los dos, en Pucho, la voz, y en Prudencio el compositor y el arreglista, el ideólogo de crear música con los poemas gallegos y universalizar nuestra cultura y nuestra lengua. Para ello contaremos con tres cantantes y fans de lo que representa esta música y estos personajes. Paco Lodeiro conocido actor y presentador, responsable del exitoso homenaje del palacio de la ópera y productor del documental cinematográfico “Pucho Boedo: Un crooner na fin do mundo”.

Sito Sedes, relevo de Pucho Boedo


Sito Sedes, relevo de Pucho Boedo en los Tamara, y cantante de gran prestigio en el formidable mundo de las orquestas gallegas, y Miguel Ladrón de Guevara, coruñés y admirador de la obra de Pucho. Contaríamos, también, con la presencia de Xurxo Souto, director del documental cinematográfico “Pucho Boedo: Un crooner na fin do mundo”, que haría de maestro de ceremonias, con esa gran capacidad comunicativa que posee relataría anécdotas y datos de la obra de nuestros dos homenajeados.

Doce arreglos sinfónicos de los temas más famosos y representativos (Airiños, airiños, aires; O vello i o sapo; María Soliña, A Santiago vou; A Galicia; Miña terra Galega…), serían el soporte principal de este espectáculo. La banda de música propone un espectáculo propio de estas fechas, que nos hará recordar estas míticas obras que fueron el inicio de un nuevo resurgir de las letras y las músicas gallegas en toda Europa. Pucho e Prudencio lo consiguieron desde lo particular hacia lo universal.

José “Pucho” Boedo (La Coruña, Galicia, España; 1928 - 26 de enero de 1986) fue un cantante español considerado un mito de la música gallega y uno de los integrantes del grupo musical Los Tamara.


Pucho Boedo nació en el barrio Ventorrillo de La Coruña, en 1928. A finales de los cuarenta empezó a cantar Radio Juventud en el Quiosco Alfonso. Ganó un concurso y fue fichado por la orquesta Los Trovadores, de Alfonso Saavedra. Todos quedaron emocionados con su voz. Se hizo profesional, al principio con este grupo, y después con Los Satélites. Con ellos viajó a Venezuela, la primera vez que una orquesta gallega cruzaba el Atlántico. Al regresar de su vuelta por América, Los Satélites traerían al campo de la fiesta (la verbena) el poder de la música tropical, veinte años antes de que en Nueva York se inventase la palabra salsa. Pucho, mientras tanto, se quedó en Venezuela.


Volvió para juntarse de nuevo con Los Trovadores, que tocaban en Madrid en invierno. Con ellos, grabó los primeros discos. Pero sería a partir de su incorporación a Los Tamara, llamado por Prudencio Romo, cuando se haría popular y llegaría a ser, como se dice en el documental en su honra: “El crooner del fin del mundo”. Cantó boleros, rancheras, jotas, tangos, canción italiana y merengues. Actuó en el Olimpia de París, commpartiendo escenario con Charles Aznavour y Jacques Brel. En Suiza, entre las comunidades de emigrantes, su voz protagonizó el renacimiento de la canción en gallego, una lengua prohibida por la dictadura franquista. Le puso música a los versos de Curros Enríquez, Celso Emilio Ferreiro y Rosalía de Castro. Dejó Los Tamara en 1976 por padecer de problemas renales y no volvería a cantar hasta 1982, cuando comenzó su carrera como solista.


Prudencio Romo, artífice de la música ligera gallega


Prudencio Romo, nació el 10 de octubre de 1927 en Noia. Romo fue uno de los artífices de la creación de la música ligera gallega en los años 60, un género que constituyó un fenómeno de masas y que tuvo como enseña al cantante Pucho Boedo, pero que no alcanzó demasiado reconocimiento ni entonces ni después. El músico recientemente fallecido fue el compositor de temas como A Santiago voy o Galicia, terra nosa. "Fue el creador de nuestra primera música pop, el autor de la banda sonora de nuestra infancia, lo que oían nuestros padres. Quizá por eso, o porque la siguiente generación les reprochaba que hacían música comercial y no comprometida, fue una música también bastante silenciada", comentaba ayer el escritor y músico Xurxo Souto. Romo y Los Tamara fueron también los primeros en musicar poesías de autores gallegos, y convirtieron en hits obras de Curros Enríquez como O vello e o sapo o el Monólogo dun vello traballador, de Celso Emilio Ferreiro, señaló ayer Sito Sedes, que sucedió a Boedo en la voz de Los Tamara. Sedes también consideraba que a Romo "lo van a reivindicar ahora, igual que Pucho decía: 'cando morra hanme facer bó'".

Prudencio Romo siempre cantó bien, y comenzó como niño de coro en la iglesia de San Martiño de Noia y después en el Seminario de Compostela. Se formó musicalmente en coros religiosos y
en bandas militares, hasta que en 1958, Prudencio formó Los Tamara con su hermano Alberto, Manolo Paz, José Sarmiento, Germán Olariaga y Enrique Paisal. El nombre lo adoptaron de la antigua denominación del río Tambre.

Ese mismo año actuaron en la incipiente televisión y comenzaron una gira por locales de Marrakech, Casablanca, Tánger y Orán. En 1961 abandonaron Argelia al recrudecerse los enfrentamientos del FLN con el poder colonial francés. Precisamente al llegar a Marsella, Prudencio Romo requirió a su amigo Pucho Boedo, entonces en Madrid, para que se les uniese como cantante. Los Tamara con Pucho actuaron dos meses en el Olympia de Paris, compartiendo escenario con Charles Aznavour y Jacques Brel.
En 1962 editaron Esperanza el primero de los cinco discos que publicaron en Francia, con el sello Bel Air. Dos años después, con Zafiro, grabaron la primera canción no folclórica en gallego, Galicia, terra nosa. La discográfica se negó de entrada, y cedió a cambio de incluir en la cara B un tema seguro como Gibraltareña, "y a raíz del éxito, después querían todos los discos en gallego" recordaba Romo. Los Tamara se disolvieron en 1976, aunque se reunieron otras dos veces para grabar sendos discos de homenaje.


martes, 5 de enero de 2010

Sabine Weiss, Fotografa de "El hombre ante sus Creencias" en el Museo de las Peregrinaciones

Sabine Weiss, El hombre y sus creencias
Comisario: Hector Fouce
Museo de las Peregrinaciones
Santiago de Compostela
Diciembre 2009 – Enero 2010-01-05


Julia Sáez-Angulo


Consagrada al reportaje fotográfico en blanco y negro, Sabine Weiss (Saint-Gingoph. Suiza, 1924) presenta una hermosa exposición de fotografías en las que el hecho religioso se tiñe de personajes singulares como curas con sotana que patinan; bonzos que rezan en la calle; familias junto a las tumbas de sus difuntos; coptos que muestran sus iconos; mujeres que lucen su chador; santones hindúes en las aceras; rosarios colgados junto a una herradura… Imágenes que impactan por su naturalidad y sencillez, contempladas desde la observación y el respeto a los creyentes, desde la ternura y la luz.

Una gran muestra en el Museo de las Peregrinaciones en este Año Jacobeo en el que miles de visitantes pisaran las tierras gallegas y la catedral con la fachada del obradoiro. Sabine Weiss es una fotógrafa sabia que ha sabido ver en las infinitas gamas del gris que hay entre el blanco y negro, una manera de transmitir el misterio de la fe unido a unos protagonistas o a unos objetos que nos hacen amar o sonreír.

La fotógrafa suiza ha dedicado buena parte de su vida a la fotografía de moda, principalmente en la revista “Vogue”, pero su sensibilidad humanitaria le ha llevado más allá con su cámara y objetivo. Viajera y amante del arte ha publicado numerosos libros temáticos con sus obras en las que huye del tremendismo y ofrece una mirada franca y directa. Teatro, ciudades o niños, han sido algunos de los temas plasmados por Weiss. La emoción sin truculencia ni ternurismo es el resultado de su fotografía. Es la fidelidad a la condición humana que se manifiesta con naturalidad.

Para el comisario de la exposición en el Museo de las Peregrinaciones, Héctor Fouce, “Los humanos son, en esencia, el resultado de sus creencias. El creer anticipa al hacer para definir quienes somos. Pero en nuestra sociedad contemporánea. Creer es un acto desvalorizado, una reminiscencia de lo antiguo; en las sociedades modernas no hay creencias, sino opiniones, argumentos, posiciones, puntos de vista (…) Sin embargo, los individuos y los grupos humanos resisten tercamente esta imaginada modernidad libre de creencias”.

Una mirada humanista sobre los hombres

Fouce resalta “el trabajo profundamente humanista de Weiss en busca de cómo los humanos manifiestan sus creencias es, como en tantos otros fotógrafos de esta corriente estética, filosófica y ética, un estudio casi antropológico sobre lo que los humanos somos” .

Frente a la idea de fanatismo, Weiss nos ofrece unas imágenes de vida y trabajo, de paz y felicidad, de coexistencia amorosa entre los hombres, de experiencias naturales y sin conflicto, como la venta de flores a la puerta de un cementerio o la visita a un lugar sagrado con una camiseta de dibujo erótico.

Respeto, sonrisa, ironía y simpatía humana en las fotos de Sabine Weiss, que sugieren más allá de la propia imagen, que invitan a la reflexión como iconos, vivo reflejo de vidas de los hombres y mujeres a los que apresa en su objetivo. Su recorrido como fotógrafa es amplio en esta muestra: desde un gesto mínimo a lo más sagrado de una comunidad religiosa, donde a veces se mixtifica con otras situaciones porque el hombre no es una criatura de bordes duros o de esquizofrenias beligerantes, sino de un día a día con la hermosa monotonía de la calma.

En suma, una exposición digna de aplauso de una fotógrafa realmente artista.



Álvaro Torroba, metamorfosis plástica y espíritu de la materia en el Arte

obra de A. Torroba


Julia Sáez-Angulo

Álvaro Torroba pertenece a la saga de arquitectos que indagan la creatividad plástica en la pintura, el relieve y la escultura o -más exactamente en su caso- en una sabia conjunción de técnica mixta. El artista ha expuesto recientemente en Madrid y en el Centro Cultural de Guadarrama.

Después de su paso en los 80 por cierto expresionismo de alusiones figurativas con disecciones del cuerpo humano, en cierta línea o tradición de Millares –algunos críticos citaban o mencionaban las reses abiertas en canal de Rembrandt o de Naim Soutine-, Álvaro Torroba (Málaga, 1950) derivó a un constructivismo más ordenado en la geometría. Una depuración acertada de formas.

Con maderas, chapas, textiles, arpilleras, cuerdas o hilos, el artista va elaborando sus obras de manera limpia y ordenada como si quisiera armonizar el caos del despojo y lo povera en una reconstrucción estética a la vez que ética. Una velada llamada, frente el despilfarro consumista- del posible reciclado en el arte.

Sus piezas aparecen ante el espectador como una metamorfosis sutil y refinada de lo aparentemente tosco y desechado por otros. Sólo la mano del creador –parece decirnos Torroba- es capaz de insuflar el hálito de vida a la materia, de devolver es espíritu a la naturaleza caída en el menosprecio. Una poética humilde y solemne al mismo tiempo.


Del objeto encontrado a la manipulación sabia

Amor frente al desdén del rechazo. Recreación ante los pecios del naufragio en una sociedad que tira sin mirar con delectación la materia como hace el artista salvador de la misma. Una tarea sotérica ante los materiales aparcados. El artista sabe recuperarlos y llevarlos con sus manos a una nueva existencia, a una vida trascendente y luminosa.

Álvaro Torroba se alinea de esta forma en la serie de artistas que han tomado el objet trouvé como punto de partida, como el sabio pobre de la fábula que recogía las hierbas que otro arrojó. Viene a la memoria el magisterio de Tápies, aunque sean muy distintos los presupuestos de partida, tanto en el pensamiento como en la ejecución. Washington Barcala, Gerardo Rueda o Amy Albers también estarían cerca en lo que a utilización de algunos materiales se refiere.

Los cuadros o relieves de Torroba están lejos del constructivismo de borde duro, inmaculado, impecable y al uso entre los constructivistas habituales. Su constructivismo trasciende más allá porque tiene alma sin que falte el humus. El despojo casi franciscano llevado a las alturas del espíritu.

La belleza y exquisitez del arte de Álvaro Torroba se aprecia en esas composiciones que, en su mayoría, denomina “Sin título”, como si no quisiera que nada, que ningún concepto o mención distrajeran de la propia génesis de la obra. Primero fue la creación y luego la kábala puso los nombres.

Asombra ver composiciones hermosas y silentes hechas a base de maderas –diversas tablillas rectangulares de pequeño tamaño en su cromatismo original- atravesadas finalmente por una chapa de hierro que subraya la proporción áurea de la composición.

Tramas y urdimbres de textiles y chapas

Otras veces son tramas, urdimbres, mallas o retículas de textiles o chapas metálicas a las que lleva a formar una especie de cruz a base de una caja oxidada, deshecha y aplastada.

Con tiras de lienzo pintado es capaz de urdir o recomponer, en la geometría la belleza olvidada y perdida o que quizás nunca tuvo. Surge así un cuadro en el que la pintura toma nuevo significado, más acorde con la tradición y el lenguaje de las vanguardias del XX. Una nueva epifanía de significados.

Álvaro Torroba tiene la inteligencia del arquitecto y las manos prodigiosas del buen artesano, para elaborar sus piezas artísticas presentadas siempre de manera elegante y exquisita. Nulla aethica sine aestetica


lunes, 4 de enero de 2010

Cervantes, Sale a la luz una cápsula del tiempo con el homenaje del XIX al escritor de "El Quijote"

J.S.A.
Cuatro tomos de El Quijote del año 1819, un libro de la vida de Cervantes y otras publicaciones, textos legislativos, manuscritos, retratos de personalidades de la época y varios paquetes con objetos aún sin identificar. Y prácticamente todo en un buen estado de conservación.

Es el contenido de la cápsula temporal que los madrileños de 1834 prepararon meticulosamente con motivo de la colocación de la primera estatua de Cervantes en Madrid (en la Plaza de las Cortes) y queinsertaron en su base a la espera de que generaciones futuras la encontraran y abrieran.

En 175 años después, la Comunidad de Madrid autorizó la extracción de la caja, que se había detectado recientemente con motivo de las obras municipales en dicha plaza, y ayer se procedió a su apertura en el Museo Arqueológico Regional, situado en Alcalá de Henares, cuna de Cervantes, sacando a la luz este tesoro que ha dormido ajeno al ajetreo de los madrileños durante cerca de dos siglos.

El vicepresidente y consejero de Cultura y Deporte de la Comunidad de Madrid, Ignacio González, comprobó hoy en el museo el contenido de la cápsula, un cofre de plomo herméticamente sellado y que guardaba objetos relacionados con el homenaje a Cervantes y el contexto histórico en que fue erigida la estatua.

Inventario de identificación

Tras realizar un primer análisis del contenido, los arqueólogos de la Comunidad de Madrid han identificado los siguientes elementos:

- Diario de Aviso de Madrid de 1834, que envuelve un libro calendario manual y guías de forasteros para el año 1834 (Imprenta Real).

- Cuatro tomos de El Quijote del año 1819 (Edición de la Imprenta Real y de la Real Academia).

- Estatuto Real para las Cortes del Reino.

- Libro de la vida del General Mina.

- Un manuscrito envuelto en papel de trapo.

- Libro de la vida de Cervantes.

- Ocho pequeños paquetes envueltos en papel.

- Dos libros envueltos y lacrados.

- Papel enrollado con textura de trapo que envuelve seis láminas del año 1831 con diversos retratos, entre ellos de Isabel II niña y de don Manuel Martínez Varela, que fue el mecenas que costeó el monumento.

- Periódicos de la Gaceta de Madrid.

Caja con un completo sistema de conservación

Los restauradores del Laboratorio del Museo Arqueológico Regional han procedido a la primera
exploración de la cápsula del tiempo. Tras separar la tapa de la caja exterior de plomo, se apreció que ésta contenía en su interior otra caja minuciosamente encajada de vidrio en un óptimo estado de conservación.

A primera vista, y a través de la tapa de cristal de esta segunda caja, se pudo observar superficialmente algunos de los contenidos: entre ellos, un envoltorio de papel donde –casualmente- se podía leer la línea“el jueves a las cinco de la tarde”, dentro de unas recomendaciones deocio de un periódico de la época.

Los técnicos procedieron al levantamiento de la caja interior sin mayor dificultad y a la apertura de la misma mediante un sistema de bisagra en el lateral. La primera comprobación al abrir la urna fue que los contenidos de la caja, en su mayoría de papel, habían sido impregnados originalmente con un químico tóxico en prevención del posible desarrollo de insectos y microorganismos. Este producto aún impregna los contenidos de la cápsula, dotándolos de cierta humedad, despidiendo un fuerte olor e implicando riesgo de toxicidad si fueran objeto de exposición pública. Sin embargo, tanto la cuidada estructura formada por las cajas de plomo y vidrio, como la utilización de este químico, han favorecido que los contenidos de la cápsula se presenten a día de hoy en un excelente estado de conservación.

Las arcas o cápsulas del tiempo

El acto de instalar un arca que contenga objetos del momento en que se realiza la inauguración, construcción o instalación de un edificio, escultura, etc. se ha dado desde la antigüedad. Los romanos, por ejemplo, colocaban monedas en la cimentación de aljibes, termas, foros… y
pueblos pre-romanos creaban pozos fundacionales (siglo IV-I antes de Cristo).

Otros ejemplos de cápsulas del tiempo encontradas en Madrid son: La fundacional del Congreso de los Diputados (con paleta de plata,constitución y monedas), la fundacional del Asilo de Lavanderas en Príncipe Pío, y la fundacional de la apertura de la Gran Vía.

El monumento a Cervantes en la Plaza de las Cortes

La escultura de Cervantes, donde se ha hallado el cofre misterioso, fue la primera dedicada a un personaje civil que se instaló en Madrid. Se encargó al prestigioso escultor neoclásico Antonio Sola y su atuendo es de la época, en la mano derecha porta un rollo de papel (escritor) y en la
izquierda una espada (militar). En el proyecto participaron los más insignes artistas del momento, poniendo de relieve la importancia históric adel acontecimiento. Pasados unos años desde su inauguración, la estatua se desplazó unos metros respecto de su ubicación inicial y, por lo tanto, también de la base original, basamento que siguió conteniendo el arca fundacional encontrada ahora durante las obras supervisadas por la Dirección General de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid.

"El color de los dioses" llega a España

Tras comprobar el contenido de la cápsula del tiempo de Cervantes, González, acompañado por el nuevo embajador en España de la República Federal de Alemania, Reinhard Silberberg, inauguró la exposición "El color de los dioses", que se podrá visitar en el Museo Arqueológico Regional hasta el próximo 18 de abril de 2010.
La muestra da un giro de 180º a la visión tradicional de la escultura antigua: las estatuas que representaban a los dioses y héroes clásicos no eran blancas, sino de ricos y expresivos colores.

Esta exposición, que se exhibe por primera vez en España y está compuesta por unas 40 reproducciones de famosas esculturas y relieves clásicos que recrean la policromía reconstruida por los estudios científicos realizados al respecto, así como por otras tantas piezas originales prestadas por los principales museos españoles (Arqueológico Nacional, Nacional de Arte Romano de Mérida, Arqueológicos de Sevilla, Córdoba y Cádiz, etc.).

Gracias a recientes técnicas, ha sido posible reconstruir las trazas de color encontradas en las esculturas, lo que ha permitido realizar una serie de sorprendentes reproducciones de famosas esculturas clásicas acercándolas a su color original. Estas reproducciones han sido realizadas
por un equipo multidisciplinar dirigido por Vinzenz Brinkmann, profesor de las universidades de Frankfurt y Bochum, conservador de las colecciones de escultura clásica de la Liebieghaus Skulpturesammlung de Frankfurt y miembro de la Junta Directiva de la Stiftung Archäeologie de Alemania, productora de las reproducciones y promotora de la itinerancia de la muestra.

En la exposición se entrecruzan dos líneas argumentales. Por un lado, la idea contemporánea de la escultura en mármol blanco frente al color de la estatuaria antigua. Y, por otro, la línea comisariada por el profesor Manuel Bendala, -catedrático de Arqueología de la Universidad
Autónoma de Madrid y comisario de la parte española de la muestra-, que indaga en los orígenes de la estatuaria hispana coloreada que, desde los ejemplos orientalizantes de época prerromana, fluye hasta épocas medievales y modernas, y está relacionado con el uso de areniscas, estuco, pintura y el gusto orientalizante de enjoyar.

Bendala y Brinkmann, que es comisario de la parte internacional de la exposición, asistieron a la inauguración , así como Ulrike Koch-Brinkmann, restauradora responsable de las reproducciones, y Michael Albert, presidente de la Stiftung Archäeologie.

La muestra ha visitado, entre otros museos, la Gliptoteca de Munich, los Museos Vaticanos, la Gliptoteca Ny Carlsberg de Copenhague y el Museo Nacional de Arqueología de Atenas.

Visitas guiadas, talleres infantiles y publicaciones

Como complemento a la exposición, los fines de semana se han organizado visitas guiadas (sábados) y talleres infantiles (domingos) a las 12h. Estos segundos están dirigidos a niños de entre 7 y 12 años. Para ambos casos, es imprescindible la reserva previa en el teléfono 91 879 66
66 hasta cubrir el cupo de 20 personas por grupo y actividad.

También se ha editado un catálogo integrado por diferentes artículos de investigadores que han trabajado en la reconstrucción de las estatuas, así como por los textos de especialistas que se han ocupado de la coloración en la escultura antigua en España.

Museo de un yacimiento paleontológico en el Metro Carpetana de Madrid

J.S.A.

Los ciudadanos que pasen por la estación deMetro de Carpetana encontrarán numerosos ejemplos de la vida animal y vegetal del Madrid del Mioceno, el periodo comprendido entre 23 y 5 millones de años atrás. Se trata de la musealización que la Comunidad de Madrid ha realizado para dar a conocer uno de los más importantes yacimientos de restos paleontológicos en la región, descubierto a raíz de las obras de Metro de Madrid en la citada estación, y que hoy ha
inaugurado el vicepresidente regional y consejero de Cultura y Deportes, Ignacio González, acompañado por el director general de Patrimonio Histórico, José Luis Martínez-Almeida, el viceconsejero de Transportes e Infraestructuras, Luis Armada, y el consejero delegado de Metro de Madrid, Ignacio González Velayos.

Desde el inicio de las obras de la mejora de la estación en marzo de 2008, los especialistas han encontrado más de 15.000 restos con una antigüedad superior a los 14 millones de años. Entre estos hallazgos, destacan mandíbulas de caballo primitivo (Anchitherium), restos de Mastodontes (Gomphotherium angustidens), así como de Rinocerontes, rumiantes (cérvidos, bóvidos), tortugas gigantes y restos de carnívoros, generalmente menos abundantes.

También se han hallado varias piezas de una especie de lobo (Hemycion sansaniensis) e incluso restos abundantes (mandíbulas, caninos) de anficiónidos (Amphycion giganteus), predador y carroñero con una morfología intermedia entre oso y perro, que ocupaba la cima de la pirámide trófica en esta época en Madrid.

Según explicó González, es habitual que en las diferentes obras que se realizan en las instalaciones de Metro de Madrid para su mejora y expansión se encuentren restos arqueológicos y paleontológicos correspondientes a diferentes momentos de la evolución del paisaje de la Comunidad de Madrid, pero la estación de Carpetana se ha convertido en el mayor yacimiento encontrado en la red del suburbano.

Una reproducción de un mastodonte en el vestíbulo

Con la aparición de los yacimientos en Carpetana, Metro de Madrid y la dirección general de Patrimonio Histórico se marcan como prioridad la difusión de los valiosos hallazgos paleontológicos, lo que hoy ha resultado en una espectacular musealización en diversos espacios transitables de la estación.

Los más de 256.000 usuarios mensuales que transitan la estación de Metro de Carpetana, y los madrileños que así lo deseen, podrán disfrutar de una reconstrucción de los paleoambientes en los dos yacimientos verticales hallados durante las obras de la estación. Dos espacios, en un vestíbulo y a la entrada de dos ascensores, están destinados a albergar dos paneles diferentes en los que se representan estos dos yacimientos recuperados.

El primero de los espacios, pegado a los torniquetes de una de las dos entradas, cuenta con un panel en vinilo con las imágenes que representan el paleoambiente existente cuando se formó el yacimiento 1, situado a 10 metros por debajo del yacimiento 2, y donde aparecieron numerosos restos, mayoritariamente correspondientes a mastodontes de la especie Gonphotherium angustidens. Las muestras de polen de ese nivel han proporcionado varios granos fósiles de sauces, álamos, robles, hayas y abetos.

Además, en esa misma zona expositiva, se ha incluido una reconstrucción en la que aparecen gonfoterios y un ciervo denominado Heteroprox con los ambientes, especies vegetales y biotopos existentes entonces en Carpetana, y que podemos conocer gracias a los fósiles de polen y animales recuperados en la excavación.

En el espacio 2, cercano a unos ascensores, se recrea el paleoambiente existente en Carpetana cuando se formó el yacimiento 2, hace aproximadamente 14 millones de años, y se encuentran
representadas algunas faunas de las halladas en las excavaciones. Se representan el oso-perro, el oso-lobo, un felino en la parte superior de un árbol, una tortuga gigante, rinocerontes y un jabalí.

Exposición de fósiles

El espacio 2 es en sí el único sitio que permite observar con detenimiento los fósiles susceptibles de ser expuestos, debido a que existe más espacio y está en una zona que permite al viajero detenerse a observar o incluso leer. Por ello se disponen dos vitrinas alargadas horizontales donde se ubican réplicas de restos fósiles que se han recuperado en la excavación de la estación, realizadas por el Laboratorio de Restauración y Moldeo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas del Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid. Entre ellas se encuentran las piezas más interesantes como la mandíbula de suido (jabalí primitivo), mandíbulas de rinoceronte, mandíbulas de oso-lobo, varias mandíbulas de anquiterios (pequeños caballos primitivos con tres dedos) y mandíbula de oso-perro.

En tercer lugar, junto a un acceso nuevo de la estación, se encuentra una reconstrucción casi a tamaño real de una de las especies emblemáticas del Mioceno madrileño: un gonfoterio o mastodonte, de gran tamaño y parecido con un elefante. El gonfoterio o mastodonte ha tenido
presencia relevante en Carpetana, por haberse descubierto en la excavación de uno de los niveles fosilíferos existentes en la estación.

Se ha realizado una reconstrucción del animal junto a dos réplicas de fósiles de mastodonte aparecidas en las excavaciones en Carpetana, una de un maxilar y otra de parte de una defensa.

Por último, a lo largo de los 45 metros del pasillo que conecta el nuevo acceso con el antiguo vestíbulo se ha diseñado una tira de cómic con un guión concreto que mediante una historia fantástica relaciona el Metro de hoy, con las obras y la ingeniería civil en la estación, y con la fauna aparecida en las excavaciones que vivió allí hace 13 y 14 millones de años.

Madrid antes del hombre

Además de la difusión en los distintos espacios del Metro de Carpetana, el vicepresidente regional ha presentado hoy el libro ‘Madrid antes del hombre’, editado por la dirección general de Patrimonio Histórico. Un libro dedicado a la palentología, en el que se pretende al mismo tiempo dar una visión amplia y sencilla de cómo era nuestra región antes de la aparición del hombre, qué animales la habitaban y cómo eran los paisajes del pasado.

Esta publicación de carácter divulgativo busca dar a conocer al público la historia de la vida en Madrid, desde el Paleozoico hasta la ‘Edad de los Mamíferos’, pero manteniendo un rigor científico que está presente a lo largo de la obra. La época mejor conocida de nuestro pasado salvaje es el periodo Mioceno, cuando el relieve de la región ya anticipaba la configuración actual y unas faunas de mamíferos dignas de la grandes reservas africanas poblaban las praderas y bosques de lo que hoy es Madrid.

Los principales destinatarios del libro no son sólo niños y jóvenes, sino todo aquél que no sea especialista en la materia, pero que sienta curiosidad e interés por el mundo de la paleontología.

Ciro Beltrán, Biografía del artista chileno-alemán por la historiadora Dermis P. León



Julia Sáez-Angulo

Para la historiadora del Arte, Dermis P. León (La Habana), residente en Madrid, “en Latinoamérica el arte sigue creyendo en las utopías de la modernidad, en la posibilidad de una reflexión en torno al arte de corte más vanguardista, aunque desde la tensión entre lo local y lo global” . Con estas premisas ha abordado una amplia biografía del artista Ciro Beltrán Hidalgo (Santiago de Chile, 1965), un chileno-alemán que actualmente reside en Madrid, con algunos desplazamientos puntuales a Medinaceli (Soria), donde trabajó durante el pasado verano.

En 2008 Beltrán asumió como director la Escuela de Arte de la Universidad Austral de Valdivia en Chile pero, al poco tiempo, renunció la docencia para consagrarse por entero a la pintura, instalando su taller en Madrid, con un trabajo siempre triangulado entre Chile, Alemania y España.

La obra de Ciro Beltrán se caracteriza por una abstracción en la que aparecen dibujos y algún graffiti ocasional. El autor afirma: “el lenguaje abstracto se acerca a lo primario. Como lenguaje abstracto me refiero a una forma de representar, en donde lo predominante no se la forma externa objetiva de las cosas, sino el instinto, el conocimiento ancestral de las cosas”.

En otro momento declara: “La pintura es sólo una ilustración de la existencia. No sirve de nada liberar a la pintura o su forma de expresión; lo importante es liberarse uno mismo”. Para él “la forma que adquiere lo pintado debe ser descontaminada, natural y de una ejecución cargada por la unidad de sentimiento”.

En la pasada década de los 80, Ciro Beltrán había renunciado a su comenzada carrera de Derecho por la de Bellas Artes, después de estudiar Pintura y Dibujo con Ismael Norambuena. Tras exponer en Chile, viaja a Alemania con frecuencia y en los 90 llevó a cabo un trabajo intenso de investigación en Dusseldorf y sigue viajando de continuo entre Chile y Alemania. Más adelante, Austria le invitaría a desarrollar una estancia de varios meses en el país.

Obsesivo del espacio estructural

A falta de un profundo análisis crítico, las palabras del autor ilustran profundamente su pensamiento, señala Dermis P. León en el libro biográfico: “Lo que he estado desarrollando es cada vez más abstracto y sale a partir de mi propio trabajo. Ese avanzar en mi obra es como si pintara siempre el mismo cuadro. Y la cantidad de cuadros que voy agregando es ir metiéndose cada vez más adentro de esta forma”, declara Beltrán.

Para Dermis P. León: “Ciro Beltrán es un obsesivo del espacio estructural, el espacio arquitectónico. La constante son esas formas estructurales que a veces creen ser orgánicas y que flotan sobre masas de color o que sugieren arquitecturas lejanas”. Para la biógrafa: “son como espacios arquitectónicos mentales. Tal vez como algo que está en el inconsciente y que el recuerdo lo modela en una forma abstracta”.

Ciro Beltrán fue invitado por Antonio Zaya en la madrileña feria de ARCO de 2008 a presentar un trabajo para “ARCO Latino”. Su pintura sigue desenvolviéndose dentro del gran formato. Con dibujos asociados a signos, símbolos y formas, que van definiendo un vocabulario icónico propio. Su cromatismo es vivaz y su mundo acaba por conformar unas señas de identidad muy particulares. Pintura valiente y sugerente con un lenguaje muy enraizado en el arte contemporáneo.



Wyndham Lewis, próxima exposición de Pintura en la Fundación Juan March de Madrid

J.S.A.
El próximo domingo 10 de enero se clausura en Madrid, en la sede de la Fundación Juan March la exposición Caspar David Friedrich: arte de dibujar, que desde el pasado 16 de octubre ofrece del pintor de paisajes más importante del Romanticismo alemán 70 obras sobre papel en diversas técnicas (lápiz, gouaches y acuarelas) y estados (bocetos iniciales hasta obras “finales” agrupadas en los motivos y temáticas más recurrentes en Friedrich: árboles, paisajes, edificaciones y arquitecturas o ruinas, entre otros).
La muestra se ha centrado en el proceso creador del artista romántico y resalta tanto la belleza sustantiva del dibujo, como la función de dibujos y bocetos como estudios compositivos previos para sus obras pictóricas.

Con esta exposición, la Fundación Juan March inauguró, el pasado mes de octubre, sus nuevos espacios expositivos, tras la reordenación de espacios llevada a cabo en el verano, que ha hecho ganar en amplitud y versatilidad a sus salas, dotadas ahora de un equipamiento técnico (seguridad para las obras de arte, condiciones de iluminación, temperatura y climatización) más completo y actualizado.

Pionero de la abstracción y pintor de guerra

Entre el 5 de febrero y el 16 de mayo de 2010 la Fundación Juan March, en su sede de Madrid, presenta una exposición dedicada a Windhem Lewis (1882-1957), un exhaustivo recorrido por la obra artística y literaria –Wyndham Lewis no fue un pintor que escribía, sino un pintor que además fue escritor- de una de las figuras clave del modernismo europeo de la primera mitad del siglo XX y creador del vorticismo, el único movimiento inglés de vanguardia (1914).
Pionero de la abstracción, pintor de guerra, gran retratista –de célebres escritores, contemporáneos suyos, como Ezra Pound, T. S. Eliot, James Joyce, Rebecca West y tantos otros-, novelista, ensayista, editor, crítico literario y de arte, fundador y director de revistas culturales y de vanguardia como Blast o The Enemy, esta exposición que sobre Windham Lewis presenta la Fundación Juan March no es sólo la primera que se ofrece en España, sino también la más completa realizada hasta ahora en el mundo desde su muerte. En 1956, un año antes de fallecer, la Tate Gallery, de Londres, organizó una gran retrospectiva, dedicada a él y al vorticismo; después se han montado muestras monográficas, como la que reunía sus retratos y que se abrió en 2008 en la National Portrait Gallery, de Londres.

En esta exposición de la Fundación Juan March se muestran más de 150 obras y más de 50 libros (primeras ediciones de sus obras y aquellas ilustradas por Lewis), revistas (editadas e ilustradas por el artista y escritor inglés), catálogos de sus exposiciones y diversa documentación.

El catálogo de la exposición se publica en dos ediciones (español e inglés) y cuenta con textos de los mayores especialistas internacionales como Paul Edwards, autor de una gran monografía dedicada a Wyndham Lewis, y Richard Humpheys, durante muchos años curator de la Tate Gallery; así como otros textos que relacionan a Lewis con la vanguardia, la guerra, la política, el mundo intelectual de su época e incluso con España, a cargo de Yolanda Morató, Manuel Fontán del Junco, Andrej Gasiorek, Juan Bonilla y Alan Munton.
El catálogo, además de la reproducción y descripción de todas las obras expuestas, cronología, bibliografía, enumeración de exposiciones individuales y colectivas, se completa con una nutrida antología de textos escritos por y sobre Lewis, traducidos por Yolanda Morató, autora de un texto del catálogo y traductora al español de algunas obras literarias de Lewis.

La Fundación Juan March publica también una edición facsímil de la revista Blast, en cuyo primer número colaboraron numerosos escritores y amigos de la época como Ezra Pound, Ford Maddox Ford o Rebecca West. Complementa el proyecto una edición de la obra de Shakespeare Timón de Atenas, que incluye las ilustraciones que Lewis preparó para una fallida edición inglesa en 1912. Los dibujos originales de Lewis, que se muestran en la exposición, se incorporan a esta versión española del texto shakesperiano –a cargo del profesor Ángel Luis Pujante-, tal y como lo concibiera Lewis en su día.


Conferencias y Conciertos
En paralelo a esta exposición, la Fundación Juan March ha organizado, para el mes de febrero de 2010, un ciclo de conferencias y de conciertos en torno a la época de Wyndham Lewis.


Con el título de Retratos, un grupo de especialistas se ocupan de hacer las semblanzas de Joyce (Francisco García Tortosa), Ezra Pound (Kevin Power), T. S. Eliot (Esteban Pujals), el propio Lewis (Yolanda Morató), Rebecca West (Victoria Glendinning), el Grupo de Bloomsbury (Marta Pessarrodona) y Keynes (Francisco Cabrillo).

En cuanto a música, se ha organizado un ciclo sobre El modernismo musical en Inglaterra, en el que se recrea en el terreno musical un proceso análogo al que Lewis representó en la pintura: la recepción de las primeras vanguardias del continente y su adaptación a una tradición creativa propia, por débil que ésta fuera. Junto a la personal aportación de Britten, la renovación inglesa tuvo sus mejores defensores en otros compositores menos conocidos como Bridge, Frankel, Searle y Lutyens, entre otros. En este ciclo de cuatro conciertos actúan Agustín Prunell-Friend (tenor) y Chiky Martín (piano), la London Sinfonietta, el Cuarteto Bridge y el pianista Brenno Ambrosini.

Carla Montero Manglano publica la novela de intriga "Una dama en juego"

Una dama en juego
Carla Montero Manglano
Círculo de Lectores (356 pags)
Barcelona, 2009

Julia Sáez-Angulo


Escritora madrileña y madre de cuatro hijos, Carla Montero Manglano, ha sido ganadora del II Premio de Novela Círculo de Lectores 2009, por votación entre las cinco finalistas de las 177 obras presentadas a la edición. “Una dama en juego” es el título de la obra ganadora a través de Internet entre más de tres mil socios de Círculo. El premio está dotado con treinta mil euros y la publicación del libro.

La novela, homenaje a la narrativa de detectives, está ambientada en la Navidad de 1913 y protagonizada por Isabel de Alsasua, prototipo de mujer española. El argumento conlleva castillo, pasadizo secreto, intriga, secta y espionaje... todos los elementos de la aventura a la búsqueda del best-seller.

“Una dama en juego” acoge también el hinduismo y la atmósfera de la Viena de Primeros del siglo XX, así como la cultura austriaca, junto a desplazamientos por Cantabria, Francia e Inglaterra.

Un premio de aniversario para primer libro

El Círculo de Lectores ha querido celebrar con este premio su 45 aniversario en 2007 para autores que deseen publicar su primera obra.
La selección de la obra ganadora la realizarán los socios de Círculo a través de una página web en la que podrán votar una preselección de títulos; un mecanismo sin precedentes en España dentro de los certámenes literarios.
Con esta iniciativa, Círculo reafirma su compromiso con la creación literaria, así como el apoyo a los nuevos talentos. Además, una participación tan directa por parte de los lectores ilustra la vocación del club de servir de puente entre ellos y los autores.

“La vida privada de los Seimour”, de Itsaso Lozano Madariaga fue la primera novela ganadora de este premio
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domingo, 3 de enero de 2010

Antonio Hervás ha expuesto "Vestigios" en el Museo de la Vida Rural




Julia Sáez-Angulo

El artista Antonio Hervás Amescua ha expuesto en las salas temporales del Museo de la Vida Rural de L' Espluga de Francolí (Barcelona) una muestra de pinturas bajo el título de “Vestigios”. Este museo ha sido recientemente ampliado por el arquitecto Dani Freixes.

La exposición “Vestigios” unifica obras que ya expuso anteriormente el pintor en el Museo Marítimo de Barcelona, con el tema del “delericto” del barco medieval y otras realizadas sobre fondos de obras pertenecientes al Museo de la Vida Rural. Lo unifica todo ello una misma técnica, que es el temple al huevo.
Estos cuadros estaban acompañados por esculturas en bronce y en plata, con su temática común de “vestigios”.

Una reflexión sobre el naufragio y los pecios


“Vestigios” arranca en el año 1991 cuando se llevó a cabo la construcción del canal olímpico de Casteldefels y se descubrieron los vestigios del naufragio de un bajel medieval, lo que le permitió al artista una reflexión conceptual sobre el naufragio y los pecios del mismo.

Antonio Hervás nació en Jaén en 1951 y reside desde muy joven en Barcelona desde 1966. Actualmente reside en la localidad de Gavá donde ha llevado a cabo una Fundación cultural donde se imparte la docencia de arte y se dan cursos y conferencias de arte y libros.

El artista es polifacético y polivalente en su trabajo, ya que hace pintura sobre distintos soportes, escultura en diversos materiales, diseño de joyas, grabados, etc. Su primera exposición tuvo lugar en 1972 y desde entonces no ha dejado de exponer y mostrar su trabajo artístico en distintos foros internacionales, Finlandia e Israel fundamentalmente, países en los que ha residido algún tiempo.