sábado, 7 de mayo de 2011

Iconos maronitas, rico patrimonio de la pintura cristiana oriental







Julia Sáez-Angulo

Se dice que el icono sagrado busca despertar la devoción y la oración antes que la belleza artística, si bien es capaz con frecuencia de lograr ambas cosas. Líbano es un país que guarda un rico patrimonio de iconos en las iglesias y santuarios maronitas, no en balde, buena parte de su turismo es religioso en un recorrido sin fin por los distintos recintos sagrados que se reparten por sus montañas y que constituyen un rosario de edificaciones sacras.

Con motivo del XIII centenario (685 – 1985) de la institución del Patiarcado Maronita, Antoine Khory Harb escribió un hermoso libro titulado “Les Maronites”, en edición bilingüe francés/inglés que estudia y reproduce los iconos más relevantes del Líbano, con toda su iconografía. El célebre icono “La Virgen María y el Niño”, del evangelio de Rabula aparece en la portada del volumen; la figura de la Madre de Dios va a ser una constante en la representación de los iconos, así como su Dormición antes de subir a los cielos. Junto a ellos, los de la Anunciación, Visitación y la presentación en el Templo.

Las raíces del cristianismo en Líbano se remontan al mismo Cristo que llevó a cabo la mayor parte de su vida pública en Galilea, la región norte de Israel y sur del Líbano. El Mesías se acercó con frecuencia a los territorios de Tiro y Sidón, y en esta tierra llevó a cabo milagros como el de las bodas de Caná, donde convirtió el agua en vino o el milagro de la curación de la hija de la mujer cananea. Líbano fue además el primer país de expansión del cristianismo desde Palestina y las primeras iglesias apostólicas de san Pedro se fundaron en ciudades como Beirut o Byblos. Las ciudades del litoral libanés conocieron muy pronto el cristianismo.

El rito maronita es especial dentro de la iglesia católica de obediencia al papa de Roma. Se caracteriza entre otras cosas por decir la misa en árabe y siríaco, reservando las palabras de la consagración para el arameo, la lengua de Cristo. En Líbano conviven diversos ritos litúrgicos cristianos como son el maronita, el latino, el greco ortodoxo, copto, siríaco y armenio. Cada uno de ellos muestra sus iconos en sus iglesias, siempre muy venerados por la feligresía.

Los cruzados (1098 – 1292), además de en Israel, estuvieron en diversas ciudades del Líbano como lo demuestran los vestigios medievales de sus castillos en Biblos y otros lugares del país. Ellos afianzaron de algún modo el cristianismo bien arraigado y defendido en Líbano por los maronitas, que supieron llegar a importantes acuerdos con los invasores otomanos para que se respetaran sus iglesias, creencias y culto. Esta es una de sus grandezas históricas.


De Cristo y la Madre de Dios a san Charbel y san Rafqa



Cristo, en Patocrator, entronizado, crucificado o en la Ascensión, es una constante en los iconos, así como su Madre y san Juan Bautista, además de los cuatro evangelistas y los arcángeles. La escena de Pentecostés es igualmente presente, con las lenguas de fuego sobre los apóstoles, discípulos la Virgen María en el centro de todos ellos. Con esta escena nace la iglesia de Cristo en la tierra, santificada por el Espíritu Santo.

Los santos del Antiguo Testamento, como Moisés o Elías figuran habitualmente en el santoral y los iconos maronitas, además de los apóstoles, principalmente Pedro y Pablo que evangelizaron la tierra. San Marón 8410 d.C.), padre y fundador de los maronitas, su efigie se representa con frecuencia en los iconos de Líbano en distintas versiones. Junto a él, San Simeón el Estilita, que cuenta con su propio monasterio entre Byblos y Trípoli.

San Antonio el Grande, padre de los Monjes, (251 -356 d. C.) y santa maría Egipciaca son otros dos santos muy venerados, así como san Juan Clímaco, san Neófito y san Jorge, en sus dos personajes de a pie y a caballo atacando al dragón del diablo. San Cosme y san Damián, patrones de los médicos, son igualmente reprsentados. Más recientes, san Charbel (1828-1898), que cuenta con una espléndida ermita y monasterio muy visitado por los libaneses y san Rafka al-Rayes.

Santa Marina (siglos IV y V d.C.), santa Tecla y santa Catalina de Alejandría, son las figuras femeninas más veneradas en los iconos junto a la citada santa María Egipciaca.

El Instituto del Mundo Árabe en País, llevó a cabo una gran exposición de “Iconos Árabes. Arte Cristiano de Levante” en 2003, con un buen catálogo escrito pro por Agnès-Mariam de la Croix y François Zablal.

El arte de los iconos, que se acuñó fundamentalmente en el período bizantino llegó muy pronto a Occidente, que todavía utiliza su iconografía en numerosas iglesias neocatecumenales y en la catedral de la Almudena de Madrid, de la mano de Kiko Argüello, réplica de otra iglesia en la ciudad americana de Santo Domingo.

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viernes, 6 de mayo de 2011

Byblos, ciudad libanesa con historia y cultura ininterrumpidas


Byblos



Julia Sáez-Angulo


Byblos, recoleto puerto de mar en el Mediterráneo, a unos 50 km. de Beyrout. Su ciudadela habla del castillo de los templarios con columnas de granito embutidas en los milenarios muros de piedra, procedentes a su vez de templos fenicios, romanos y egipcios. Desde su puerto se canalizaron miles de cedros y papiros procedentes de los cercanos montes del Líbano para construcciones y escritura en Egipto.

El foro,con el cardo y el decumeno de los romanos, atraviesa el paisaje de ruinas pétreas que abarcan el foro y otras vías que llevan indefectiblemente al mar, atravesando la ciudad. Una desidia sostenida de políticos que llevan meses sin ponerse de acuerdo para encontrar un gobierno, hace que estas ruinas soberbias estén abandonadas a una vegetación invasiva que mina su conservación y dice muy poco a favor de la responsabilidad y estima local por estos vestigios históricos.

Han sido los arqueólogos franceses los que han excavado estas ricas presencias de piedra, testimonio de la historia del comercio y el vivir del Mediterráneo. En un principio Líbano y Francia se repartían las piezas arqueológicas descubiertas, hoy es solo el país de origen quien las guarda. Lamentablemente hace tiempo que no se ve un arqueólogo por las ruinas de la ciudadela. Una sola casa moderna, de tejado rojo, se levanta en el recinto histórico, es la residencia de los arqueólogos y el almacén de piezas excavadas.

Byblos es de las pocas ciudades antiguas que han mantenido población y vida activa desde que se fundara. La catedral de san Juan Marcos da testimonio de la antigua presencia cristiana en la ciudad; un cristianismo sostenido y defendido principalmente por los maronitas, comunidad de rito oriental especial que sigue unido en obediencia al papa de Roma. La misa maronita se celebra en árabe y ciríaco, mientras que reserva las para la consagración palabras en arameo, la lengua de Cristo.

El hermoso paisaje libanés de montañas y valles –la Suiza de Oriente Medio- es un variado salpicado de casas y villas de todo calado: desde palacetes ostentosos de nuevos ricos a viejas casas libanesas rehabilitadas con buen gusto. La casa libanesa básica es de piedra –no en balde sus colinas son una cantera, amalgama de piedra y vegetación- y las que llevan dos pisos se construyen con una serie de arcadas a la italiana que dan vista y entrada al salón. La nueva normativa local exige el revestimiento de piedra y el tejado de teja roja, de todas las casas que se construyen o renuevan. Seguramente en unos años se pueda ver un paisaje más uniforme y embellecido.


Libaneses en América Latina


La población del Líbano cuenta con cuatro millones de habitantes, pero son más de doce los que han emigrado y viven en diversas partes del mundo, principalmente América latina y África, sin perder nunca el contacto con la familia y el país. Podría decirse que el libanés es un ciudadano mediterráneo errante, como otrora lo fueran los italianos, griegos, españoles. Sólo en Brasil se cuenta con una colonia de diez millones de libaneses entre emigrados y descendientes. De hecho la ciudad de Beirut acaba de abrir un gran centro cultural con todo tipo de actividades, dada la gran relación entre ambos países.

Con frecuencia el libanés regresa con dinero a la patria y eso le permite adquirir un terreno o una casa para instalarse y descansar. Lo perverso de la emigración libanesa, por falta de puestos de trabajo, es que son fundamentalmente los hombres los que se van y la población se encuentra con una proporción de siete mujeres para cada hombre.

Las distintas guerras de las dos últimas décadas del XX y la de 2006 dejaron muy destruido y expoliado al Líbano, que ha tenido que reconstruirse como el Ave Fénix. Beirut es el ejemplo más claro de esa reconstrucción. Algunos libros muestran con claridad las vistas de la ciudad ante y después de ser reconstruida. El libanés es un ciudadano al que le gusta vivir bien y por ello valora el buen clima del país, la variedad de su geografía con montañas nevadas y playas para bañarse al mismo tiempo, por eso, entre otras razones apuntadas, suele regresar a su país.

La comida libanesa es una de las mejores del mundo árabe. Su “mezé” es laboriosa, a base de multitud de platos para degustar que van desde el hummus de garbanzos, berenjenas con carne o pequeños bollos de carne picada, al “zaatar”, mezcla de pasta de aceitunas con aceite de oliva, orégano, sésamo y otras hierbas o el “labnéh”, queso blanco fresco, con ligero sabor amargo. Estos dos últimos ingredientes se toman también con pan no fermentado en el desayuno, porque resultan muy energéticos para afrontar el día.

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"Encontrarás dragones", la película sobre la guerra civil que invita al perdón



L.M.A.


El próximo 6 de mayo se estrena en Estados Unidos There Be Dragons, una historia de amor, guerra y perdón escrita y dirigida por Roland Joffé (The Misión, The Killing Fields, City of Joy) en la que el fundador del Opus Dei es uno de los personajes centrales. En la entrevista concedida a Jesús Colina en ZENIT, Joaquín Navarro-Valls, portavoz de Juan Pablo II y de Benedicto XVI de 1984 a 2006, explica los motivos por los que decidió invertir en esta película, junto a varias empresas de televisión y alrededor de un centenar de inversores privados.

--Usted ha convivido más de 20 años con el ahora beato Juan Pablo II, de quien fue portavoz y estrecho colaborador, y ha vivido durante cinco años con san Josemaría Escrivá, que es uno de los personajes de esta película. ¿Qué elementos comunes encuentra entre estas dos personas santas?

Joaquín Navarro-Valls: Desde el punto de vista humano y psicológico, yo diría que tenían en común un gran sentido del humor, que en ambos se prolongó hasta el momento de su muerte. Otro rasgo era la capacidad de llevar la iniciativa. Se adelantaban a las necesidades de los demás y a las necesidades de su tiempo, sin limitarse a reaccionar a los problemas o los retos que se planteaban en cada momento.
A nivel espiritual, eran dos figuras con una fuerte conciencia de estar en las manos de Dios y de desear cumplir su voluntad. San Josemaría se definía a sí mismo como un “chiflado” por el amor de Dios. El Beato Juan Pablo II perdía la noción del tiempo cuando se ponía a rezar delante de un Sagrario.

Josemaría Escrivá y Karol Woytila, al mismo tiempo, eran personas de carne y hueso, muy de su tiempo. Cuando hemos conocido a un santo, cuando nuestra propia vida se ha cruzado con la suya, pienso que tenemos que modificar esa idea de la santidad que aparece en el arte barroco, centrada sobre todo en momentos extraordinarios. Es una idea a la que faltaba realismo, consistencia, proporción. Estos dos santos muestran que la santidad está unida a la realidad material y a todo lo humano: les he visto hacer suyas las alegrías y las penas de los que les rodeábamos, reír y emocionarse con quienes tenían alrededor. El santo me parece que es siempre un realista: con el realismo que da ver las cosas con la mirada de Dios.

Josemaría Escrivá y Karol Woytila nos hacen ver que en este mundo nuestro de realidades humanas y concretas, hay un “algo divino” que está ya ahí esperando que el hombre sepa encontrarlo, que todo actividad y todo momento tiene su trascendencia divina. Diría también que en ambos latían algunas visiones teológicas comunes, como el interés por la llamada "teología del laicado". La aportación de Josemaría Escrivá, desde que en 1928 fundara el Opus Dei, ha sido inmensa en este aspecto. Y pienso que Juan Pablo II, al proceder a su canonización, deseaba también proclamar de modo más solemne este ideal de la santidad en la vida ordinaria.

--¿Por qué ha decidido implicarse personalmente en “There Be Dragons”?

Joaquín Navarro-Valls: Como usted mismo recordaba, en mi vida he convivido con dos santos. De alguna manera, sentía en mi conciencia la responsabilidad de transmitir esta vivencia singular, y pensé que el cine podría ser un instrumento adecuado.
En 2005 colaboré en una coproducción ítalo-estadounidense sobre Karol Wojtyla, pilotada desde Italia por la productora Lux Vide. Cuando, poco después, Roland Joffé y el productor de “There Be Dragons” me hablaron de su proyecto, me pareció atractivo. Y decidí invertir en ese film. Me resultó interesante el planteamiento de Joffé. El director construye una historia de vidas paralelas (como en “La Misión” o en “Los gritos del silencio”) en la que Josemaría Escrivá es uno de los personajes centrales. No presenta la vida de un santo, sino la vida compleja de unas personas en las que un sacerdote santo incide decisivamente. La trama desarrollada por Joffé va a un tema como el sentido del perdón que tiene una significación eterna en la historia humana.


--¿Qué le ha parecido el resultado?

Joaquín Navarro-Valls: Me parece que estamos ante una cinta llena de humanidad, fuerza dramática y seducción. Y esto lo confirman los datos de audiencia que está alcanzando en España, donde ya lleva seis semanas en los cines. Comparto la opinión de muchos: Roland Joffé ha vuelto a sus mejores momentos y ha realizado una película que conmueve y entretiene.
Yo creo que es una gran historia de pasiones humanas que se resuelve con el tema del perdón, que es el núcleo central de la película: la narración de ese personaje ambiguo que se llama Manolo Torres (Wes Bentley), que acaba la vida resolviendo el problema con su hijo. Es un momento muy emotivo del film pero, sobre todo, es el momento de la verdad de este film.

Sin preverlo, Roland Joffé ha puesto en marcha un movimiento de gentes que se ven impulsadas a perdonar. Los productores reciben a diario mensajes de agradecimiento (algunos de ellos se encuentran en Internet) de personas que ven la película y deciden regresar a casa después de años de separación, de cónyuges que se reconcilian, de padres e hijos que vuelven a aceptarse, de otros que vuelven a Dios tras un largo periodo de distanciamiento. Como inversor, estas reacciones son una gratificación estupenda, de valor incalculable, superiores al retorno económico.

--Algunos han visto "There Be Dragons" como una respuesta a "El Código Da Vinci".
Joaquín Navarro-Valls: El director de la película (Roland Joffé) y los productores han dicho en numerosas ocasiones que su intención no era responder a nadie, entre otras cosas porque quizá consideran que su película está en un nivel superior, tanto artísticamente como desde el punto de vista del puro entretenimiento: hay mucha belleza visual y sonora, y hay muchas pasiones y emociones que es difícil que dejen indiferente.

Sin embargo, aunque no hayan pretendido contestar a nada, pienso que There Be Dragons es de hecho una formidable respuesta a El Código Da Vinci porque expresa cinematográficamente la verdad sobre cuestiones relativas al mensaje cristiano y a la Iglesia que la historia de Dan Brown falsificaba. Me encantaría que muchos seguidores de El Código Da Vinci vieran y disfrutaran There Be Dragons, y pudieran hacerse un cuadro más completo y real sobre estos temas sobrenaturales de la gracia de Dios y la santidad a la que todo ser humano puede aspirar. Estoy convencido de que el mismo señor Brown apreciará esta historia, cuando pueda verla

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martes, 3 de mayo de 2011

El mundo del teatro rindió homenaje al Papa Wojtyla




L.M.A.

"Pasión y muerte de Karol”: con este evento el mundo del teatro ha querido rendir homenaje a Juan Pablo II a través de una meditación que se realizó en Roma el pasado viernes por la noche.Tomando como escenario el Palacio de la Cancillería, 28 actores con la ayuda de grandes voces de la prosa evocaron la atmósfera de aquellas horas.
Los textos de dicha meditación eran citas elegidas del libro “Papa Wojtyla, el adiós”, escrito por el periodista Marco Politi. De los 22 capítulos del volumen fueron elegidos los más importantes, dividiéndose en XIV “estaciones” para contar las últimas semanas del Papa polaco, informa ZENIT.

En el salón del siglo XVI, más de 700 personas se emocionaron escuchando la lectura de las citas relacionadas con diversos momentos de la enfermedad del Santo Padre, mientras se proyectaban algunas fotografías relativas a este periodo histórico: los ingresos en el hospital, el Papa que se asoma por la ventana del hospital, el público que lo saluda en el recorrido que va del Vaticano a la clínica Gemelli, los medios de comunicación alrededor del hospital en una especie de asedio mediático, el cardenal Leonardo Sandri que lee el mensaje del Papa, sus palabras contra la guerra de Iraq.

El encuentro fue organizado por Elea, el instituto de alta formación de los Padres Concepcionistas, con el apoyo del IDI.

La parte audiovisual fue adaptada por el director Riccardo Leonellie y por el organizador de eventos de Elea, Pietro Schiavazzi, que presentó el evento.
La meditación recordó el sentimiento colectivo que se apoderó y arrastró a millones de hombres y de mujeres entre febrero y abril de 2005, cuando el Papa que vino de lejos consiguió hablar también a quien no practica, a quien piensa diversamente, a quien sigue otras confesiones y a quien lo había criticado.

Entre una estación y otra, un cuarteto dirigido por Stelvio Cipriani interpretó pasajes musicales de la misa solmene compuesta por él y dedicada a Juan Pablo II.

Intervinieron entre otros: Serena Autieri, Giulio Base, Massimo Dapporto, Monica Guerritore, Francesco Salvi, Sebastiano Somma, Euridice Axe'n, Vincenzo Bocciarelli, Danilo Brugia, Valeria Cavalli, Rodolfo Corsato, Lorenzo Flaherty, Khaled Fouad Allam, Giuliano Gemma, Andrea Giordana, Eleonora Ivone, Lucrezia Lante della Rovere, Riccardo Leonelli, Eleonora Mazzoni, Olek Mincer, Francesco Montanari, Giuseppe Pambieri, Francesco Pannofino, Nicoletta Romanoff, Edoardo Siravo, Lia Tanzi, Massimo Wertmuller, Giuseppe Zeno.

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lunes, 2 de mayo de 2011

CATEDRAL DE MALLORCA (LA SEU), Rica Historia y Arquitectura

1-V-2011





Joan Oliver i Torrents.




La mar. La mar me atrae.

Siento la necesidad de verla, notarla, olerla, sentirla, vivirla, añorarla, embriagarme de su brisa, saber que no es frontera, y si, unión con el resto del mundo. Me hace saberme isla -ser uno en medio de todos-. La adoro, la odio, la quiero. Consciente, o por instinto, tengo que acercarme a ella y ser un poco mar.

Mar eterna, cielo azul, luz, todo luz. Mallorca.

Cuanta atracción.

Cuantas historias.

Me encuentro frente al mar.
Imagino, y en mí interior veo, la flota reunida por Don Juan de Austria. Las naves inquietas en la bahía mientras su Almirante, con sus capitanes, planifica la que va a ser definitiva Batalla de Lepanto.
Palacio de la Almudaina, magnífico marco para tan grande acontecimiento. Palacio residencia de walis moros y reyes cristianos, estudio de guerra, balcón sobre el mar, arte e historia. A mí derecha está. En su interior la Capilla Real de Santa Ana, diseño y medidas idénticas a la Capilla del Palacio de los Reyes de Mallorca de Perpiñan.

Detrás de mí, la Catedral. Catedral sobre el mar. Catedral de Mallorca.
Cuánta vivencia religiosa, cuánto gótico, cuánta imaginación en el Portal de los Apóstoles o Puerta del Mirador, obra maestra del gótico, la empieza Pere Morey y la siguen Joan de Valenciennes, Enric Alamant, Pere de Sant Joan y Guillermo Sagrera.

Sagrera, uno de los artistas más destacados de la historia de Mallorca, dejó lo mejor de si mismo en ella, entre otros, escultor y albañil-arquitecto de nuestra catedral. Su arte y ciencia fue requerido para solucionar el problema de la Catedral de Girona que se caía,
de tres naves proyectadas la paso a una sola, siendo la nave gótica más ancha (22,9 m), para reformar la catedral románica inacabada de Elna, Sant Joan de Perpiñan, reconstrucción del Castillo Nuovo de Nápoles, artífice de la Lonja de Palma, obra maestra del gótico civil, etc.

Fachada sur de la Catedral: Altura, volúmenes, arte, contrafuertes y arbotantes. ¡Majestuosa!

Más que una construcción parece un bloque de piedra cincelada por artistas. Líneas simples. Belleza máxima.
¡Que solidez! ¡Que líneas! ¡Que belleza!

Quiero vivir su interior. Me encamino a disfrutarlo.

Plaça Almoina, ¡preciosa! Al fondo la coqueta entrada al Museo y Catedral. Casa de la Almoina.

En el exterior vemos que el campanario no es simétrico a la fábrica de la Catedral. Si lo era a la antigua mezquita mayor. El campanario, cuyos cimientos eran los del minarete
–alminar- musulmán, esta dirigido hacia la Meca y tiene una asimetría de 10º respecto a la Catedral.
En el alminar recogían el agua que abastecía la mezquita por medio de la “acequia real”. La acequia venía desde sa Font de la Villa -cerca del Hospital de Son Espasses-, pasaba junto a la carretera de Valldemosa -se conserva algún resto-, calles Colliure, Blanquerna, San Miguel,..., hasta la mezquita mayor. Esta acequia que suministro agua a la ciudad, en los años 40 y 50 la suministraba a las fuentes particulares de las casas de las barriadas del ensanche y a ses Possessions.

Antes de entrar en la Catedral saludo a Don Bernat Joan Rubí, archivero del Arxiu Capitular de Mallorca, siempre dispuesto a ayudar y a compartir sus conocimientos.

“Mí Catedral es única, mil sensaciones es.
Que grandiosidad, que luz, que paz.
Pilares que quieren llegar al Cielo,
Cielo que quiere llegar a nos.
Tumbas que quieren serlo, y serlo son.
Siento, vivo mí Catedral” (*)

La Catedral es la sede del Obispo. La seu.
1229 año de la Conquista por Jaime I; “se había adaptado provisionalmente la antigua mezquita para uso cristiano” (**).

“La cabecera (Capilla Real) corresponde a una intención primitiva de crear una catedral de nave única, según las tesis defendidas por Forteza, Durliat y Domenge, en base a los modelos previos dentro del reino de Mallorca. Ya se ha visto la experimentación con pequeños modelos mendicantes, o en el interior de los recintos de los palacios reales. Así también se expresará en la catedral de San Joan de Perpiñan” (**)
“No se va a aislar la obra del contexto general del reino de Mallorca, pues en la ciudad de Perpiñan se estaba iniciando de modo paralelo la obra de la catedral nueva,…” (**)
La catedral de Perpiñan se inicia en 1302 y la de Mallorca en 1306.
La adaptación a nave triple requirió un cambio en la anchura de la nave central. De 8 canas se paso a 9. (***)

Mientras se construía la Catedral de Mallorca se estaban preparando las de Barcelona, Girona o Manresa. La de Santa Maria del Mar, Barcelona, hacia 1329.

Curiosidad histórico-científica; El patrón de medida empleado en la construcción de la Catedral de Albi, Francia, fue el mismo que se utilizaba en el Reino de Mallorca.


En el interior de la Catedral encontramos un interesante Museo con obras de arte religioso-histórico y tesoros únicos: Los Rimmunim o Rimmonim,(*), el Sepulcro del último anti-papa Clemente VIII – XIV obispo de Mallorca, Don Gil Sánchez Muñoz,
-próximamente escribiré de él-, la Custodia Mayor del 1585, los monumentales candelabros s. XVIII -250 kgr cada uno y casi 2 metros de alto-, pinturas góticas, reliquias, etc. Infinidad de testimonios en donaciones de particulares, de obispos, de religiosos y del buen hacer de los cabildos catedralicios que han hecho posible éste Museo que hay que ver.

Capillas: Capilla Real, Capilla de la Trinidad -capilla funeraria de los reyes Jaime II y Jaime III-, Capilla de Corpus Christi –sepulcro del primer obispo de Mallorca Ramón de Torrellas s.XIV-, Capilla del Santísimo donde Miquel Barceló ha realizado una gran obra, entendida o no, reverente o irreverente. Obra de arte única donde Barceló ha expuesto su sentir. Obra de Barceló. La Capilla Sixtina tuvo sus detractores y hoy es valorada por todos los que la ven. ¿Pasará igual con la del artista mallorquín?
En la Capilla de Nuestra Señora de la Corona podemos contemplar el lecho de La Dormición de la Virgen, s. XV.
Patrimonio cultural y religioso de Mallorca son las Vírgenes Dormidas vinculadas a la celebración de la fiesta de la Asunción. Desde el siglo XIV es tradición en Mallorca. Pío XII el 1 de noviembre de 1950 lo proclama dogma: “…es dogma revelado que la inmaculada Madre de Dios, la siempre Virgen María, tras acabar su vida en la Tierra, fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celeste”
En muchas poblaciones mallorquinas se veneran: S’Arraco, Puigpunyent, Valldemosa, Marratxi, Santa María des Camí, Alaró, Binisalem, Soller, Fornalutx, Sencellas, Algaida, Campos, Santany, Porreras, Felanitx, Manacor, Petra, Sineu, Arta, Inca, Campanet, Sa Pobla, Muro, Palma, etc. Todas con gran devoción religiosa del pueblo y de valor artístico incalculable. El día 15 de agosto, fiesta de la Asunción o de la Mare de Deu d‘Agost, trasladan el trono al centro del templo, rodeándolo de cirios y plantas aromáticas. Todas son magníficas. Hasta el 28 de mayo hay una muestra, en el Museo Diocesano, titulado: “Marededéus dormides. Del gòtic al renaixement”. Se exponen imágenes de los siglos XV y XVI; de la Seu de Mallorca, parroquias de Santa Eulalia y san Miguel de Palma, parroquias de Binisalem, Valledemosa y Campos, conventos palmesanos del Sant Esperit, desaparecido, y de la Concepción.
Capilla de San Jerónimo; En un lateral puede contemplarse el sepulcro neoclásico de Don Pedro Caro y Sureda, Marqués de la Romana (1761-1811). El Duque de Wellington dijo de él: “El ejercito español ha perdido en él su más bello ornamento, su nación el más sincero patriota y el mundo el más esforzado y celoso campeón de la causa en que estamos empeñados”. (****)
Ilustre mallorquín, nombrado por Carlos IV y Godoy jefe de la División del Norte, con destino en Dinamarca, al servicio de Napoleón.
La Romana enterado del 2 de mayo y de la situación en España logro repatriar, con barcos británicos, unos 9.000 españoles. Una vez en España se le confiere el mando del Ejército de la Izquierda combatiendo en varias regiones españolas. Participo en la elaboración de la Constitución de Cádiz.
Las otras capillas son, también, de gran valor religioso y artístico. Algunas con enterramientos de obispos, nobles, etc. en originales sepulcros.

Hay que admirar la altura, esbeltez y poco grosor de los pilares -“Pilares que quieren llegar al Cielo,…”-. La altura y poco grosor me inducen a sentir que están suspendidos. Son considerados los más altos en relación a su cuerpo. Se asemejan a finas palmeras. Palmeras que acompañan las oraciones de los fieles en su ida hacia Dios. Altísimos, bellos, firmes, caminos a Dios.

Un afamado arquitecto madrileño, en una visita conjunta que hicimos, me comento otra particularidad de la Catedral; según él, su interior contiene el mayor volumen de metros cúbicos por metros cuadrados de continente –pared-.

Despierta el sol. Su luz traspasa el rosetón grande. En el interior se conforman calles policromadas, de levante a poniente. Colores que los ángeles empujan para conseguir un espectáculo impresionante; Los rayos solares, derivados de la combinación de los rojo, amarillo, verde y azul, tapizan el muro de poniente, y, poco a poco, se instalan justo debajo del rosetón pequeño formando la figura de un 8. Es espectacular, los dos rosetones unidos gracias a la luz solar. Es el día y la hora dispuesta por su proyectista. Ciencia y arte. ¡Perfecto! El hombre se ha valido de la exactitud de la naturaleza y la ha utilizado en su monumento a Dios. Esto ocurre los dias 2 de febrero y 11 de noviembre a las 8 hs. 15 m.
La Catedral tiene otros rosetones; en las dos naves laterales encima de la Capilla del Santísimo y de la del Corpus Christi. El llamado rosetón pequeño, s. XVI, esta encima de la entrada principal, fachada de poniente. Es grande, original y muy bello. Lenguas de fuego tiene.


El rosetón grande de la Catedral mide 12,2 m., es magnífico, enorme. Conocerlo desde la puerta principal e imaginarlo en el suelo, trasportado sobre el ancho de la nave central en su medida exacta, sorprende y se aprecia su magnitud.

Tiene más de 1200 cristales creando figuras geométricas y la estrella de David. Hay que verlo, disfrutarlo y después recordarlo.

El arquitecto Antonio Gaudí i Cornet realizo una gran reforma. Transporto el Altar Mayor a la cabecera, debajo del gran rosetón. Abrió el rosetón y los ocho ventanales de la Capilla Real, consiguiendo que la luz de Mallorca entrase y la convirtiera en la Catedral de la luz. La mayor parte de vitrales estaban cerrados u ocultos detrás de retablos.
Gaudí, amante de la naturaleza, no sólo introdujo la luz a través de los vitrales, de los candelabros, del baldaquino, etc., también incorporo el campo natural con sus formas y colores; tallos, hojas, espigas, trigo. ¡Un trigal!, pámpanos y racimos. Art Nouveau. Contemplar su baldaquino, sobre el Altar Mayor, con su Calvario – Cruz, Jesús, Dolorosa y San Juan-, sus treinta y cinco lámparas,…, es admirar la obra artística y el sentir religioso de este gran hombre y arquitecto: Dios y el mundo.

Interior de la Catedral, líneas simples consiguiendo un amplio espacio sobrecogedor y de altura inalcanzable.
Es una obra gótica muy atrevida, en la que se puede ver el gran avance arquitectónico que represento el paso del románico al gótico; Altos pilares que sostienen las bóvedas, ligereza en las paredes, grandes aberturas que posibilitan rosetones, ventanales, cristaleras y luz, simplicidad, etc. Base de la arquitectura moderna.

En su interior descansan un ex-papa, reyes, obispos, nobles, burgueses,…, cenizas del pueblo son.

El órgano fue construido en 1477. Monumental, gótico, bien conservado.
Las iglesias de Mallorca conservan una colección de órganos muy importante por la cantidad, su perfección musical, su diseño artístico, su antigüedad, etc. Se organizan temporadas de conciertos de órgano. Asistir a uno de ellos o simplemente oír, en tiempo de misa, sus notas sacras, es vivir otra dimensión; notar que no tenemos cuerpo, que somos ingrávidos, que nuestro espíritu se llena de música compuesta para ver o vislumbrar la grandiosidad del Creador, para admirarlo, notarlo, vivirlo un poco. Experiencia inenarrable.
El bellísimo órgano de la Catedral tiene una sonoridad sorprendente. ¿Será por su calidad acústica? ¿Será por el interior de la Catedral que lo hace todo sublime? ¡Es vivir unos instantes únicos!
No quiero dejar de citar el de la parroquia de Santany. Verlo y escucharlo, vale el tiempo disfrutado.

Ir a misa de doce, los domingos, es vivir la Catedral. Misa sentida y espectacular; El canónigo nos muestra la cara y enseñanzas de Dios. Nos lo entrega. Dios presente. Dios en la Eucaristía. Dios a través de los rayos solares que penetran por sus cristaleras.
¡Que ceremonia religiosa tan vivida!.
¡Que espectáculo de rayos de luz provinentes del sur!

Mi Catedral, monumento a Dios.


(*) Mí escrito en LA MIRADA ACTUAL del jueves 14 de octubre de 2010.

(**) Tesis doctoral. LA ESTRUCTURA GÓTICA CATALANA. José Carrasco Hortal, Doctor arquitecto.

***) 1 cana = 8 palmos = 32 cuartos, también equivalía a = 2 pasos y a = 6 pies. Diccionari de mesures catalanes. Claudi Alsina/Gaspar Feliu/ Lluís Marquet.

(****) Mi agradecimiento a Gerbasio Pereda por los datos aportados.

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domingo, 1 de mayo de 2011

“El poder de la Religión en la esfera pública” de Jürgen Habermas y otros autores


“El poder de la Religión en la esfera pública”
Jürgen Habermas y otros autores
Edición Eduardo Mendieta y Jonathan Vananwerpen
Editorial Trotta
Madrid, 2011 (145 pags)




Julia Sáez-Angulo



Ni la vida pública es lo estrictamente racional, ni la religión irracional y privada. Solo posiciones intransigentes pueden atenerse a ello y sancionar o demonizar las incursiones de una en otra u otra en una, máxime cuando así no suele constar en las Cartas Magnas. El libro “El poder de la Religión en la esfera pública” de Jürgen Habermas y otros autores como Charles Taylor, Judith Bustler y Cornel West abordan el tema en sendos ensayos o ponencia de un coloquio.

Cuatro posiciones intelectuales de interés que despiertan el debate y la confrontación de miradas. El libro, publicado por Trotta, termina con una conversación entre Jürgen Haberlas y Eduardo Mendieta sobre la relevancia filosófica de la conciencia postsecular y la sociedad mundial multicultural.

En el contenido del libro se recogen capítulos como el “Diálogo entre Jürgen Haberlas y Charles Taylor”; “¿El judaísmo es sionismo?”, de Judith Butler; Religión profética y futuro de la civilización capitalista”, de Cornel West; “Diálogo entre Judith Butler y Cornel West; Debate final entre todos los autores y un epílogo de Craig Calhom.

“En el estudio de la esfera pública fue precursora la provocativa e incisiva “Historia y crítica de la opinión pública” de Jürgen Habermas, y los actuales debates sobre lo “público” y sus categorías relacionadas siguen estando estrechamente unidos a esta obra pionera elaborada hace más de cuarenta años”(...) “En esta obra Habermas no prestó suficiente atención a la religión, sin embargo en los últimos años el escritor se ha ocupado cada vez de las cuestiones religiosas, se dice en la introducción del libro.

Redefinición del secularismo


Charles Taylor se ocupa de que “necesitamos una redefinición del secularismo” y señala que el estado no puede estar oficialmente vinculado a ninguna confesión religiosa, a no ser en sentido residual y en buena parte simbólico, como en Inglaterra o Escandinavia. Pero el secularismo exige algo más. El pluralismo de la sociedad requiere que exista una neutralidad o “distancia por principio” (principled distance), por utilizar la expresión de Rajeev Bhargava.

“Si uno dice que se opondría a cualquier Estado que limitara la plena ciudadanía a un grupo religioso o étnico a costa de las poblaciones nativas y de todos los demás cohabitantes, podría fácilmente ser acusado de no entender el carácter excepcional y singular del Estado de Israel y, sobre todo, las razones históricas para mantener esa excepción”, escribe Judith Butler, que habla de la postura liberal sobre los principios clásicos de ciudadanía, que pudieran llevar a un genocidio.

El ultimo capitulo del libro habla de la sociedad post-estructural y multicultural, ante la que algunos políticos como Cameron o Sarcozy sienten que ha fracasado, ante imposiciones de unos al no querer arrostrar la democracia occidental con todos sus derechos humanos.

La “demonización” del laicismo liberal a todo lo que huela a religión, laicismo sectario y beligerante sobre el sentido de la trascendencia de los ciudadanos, es dificultad dolorosa y obstáculo de buena vecindad para muchos ciudadanos creyentes.

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“El canto del pueblo judío asesinado”, un poemario hermoso y sobrecogedor



“El canto del pueblo judío asesinado”
Itsjok Katzenelson
Traducción de Eliahu Toker
Editorial Herder
Barcelona, 2011 (150 pags)




Julia Sáez-Angulo


Este furioso y dolorido poema traducido ahora al español por Eliahu Toker, ya ha sido traducido del original en yidish al hebreo, al inglés, al francés, al alemán, al italiano y a muchas otras lenguas. Un poema conmovedor, demoledor, que lleva a una reflexión sobre una cultura europea, capaz de un holocausto sobre el ser humano por una cuestión de raza.

“¡Canta! Toma el violín vaciado y huec/ y arroja sobre sus delgadas cuerdas tus dedos/ pesados como corazones doloridos. Y canta el último/ canto/ acerca de los últimos judíos en tierra europea,” dice el poeta al comienzo de “El canto del pueblo judío asesinado.”

Primo Levi escribió; “Ante el “cantar” de Itsjok Tatzenelson al lector no le queda otra alternativa que detenerse turbado, respetuoso. No hay una obra comparable a esta en toda la historia de la literatura; es la voz de “morituro”, entre los cientos de miles que van a morir, atrozmente consciente de su destino singular y del destino de su pueblo”.

Transcreación al español


“Fue el poeta brasileño Haroldo de Campos, quien acuñó el término “transcreación” para denominar la delicada y compleja tarea de trasladar un texto poético de una lengua a otra, de un universo de imágenes, sensaciones y sobreentendidos a otro”, dice Eliahu Toker al final del libro en “Acerca de la transcreación al español de esta elegía”. Dicho esto, cabe decir que la “transcreación” al castellano suena muy bien.

-¿Cómo cantar? Cómo abrir la boca siquiera/ habiendo quedado completamente solo,/ sin mi mujer, sin mis dos pequeños. ¡Es un espanto/ El horror me habita... Escucho un canto a lo lejos...” dice la segunda estrofa de Itsjok Tatzenelson.

“El canto del pueblo judío asesinado”, editado por Herder, se compone de quince cuartos de quince cuartetos. “El poeta presenta al último hombre de su pueblo, “que conserva aún su condición de hombre, porque ¿no representa acaso lo que queda de humano en el hombre cuando junto con los suyos, ha sido apartado de la humanidad? La voz que se hace poesía”, dice en el epílogo Philippe Mesnard que lo titula “Reconocer la voz de ese Cristo”.

El libro reproduce la foto facsímil de la escritura diminuta en un cuaderno del poeta herido y lastimado, que en sus últimos versos, escritos en 1944, dice a modo y con lenguaje de salmos: “¡Ay de mí, no queda nadie ya! ¡Hubo un pueblo.../ y ya no más! Fue cierto cuentito que comenzó/ en la Biblia, en el jumeshl, y llegó hasta aquí.../ Un cuento triste ¿Quién dice hermoso? Un cuento/ desde Amalek y hasta alguien peor aún: el alemán.../ Oh, cielo lejano, ancha tierra, mar enorme:/ no se anuden en un puño para aniquilar a los malvados/ de la tierra; ¡que ellos mismos se aniquilen!"


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