sábado, 2 de julio de 2011

Beatiz Cunha, escultora portuguesa y el “Corazón” de la Humanidad



Julia Sáez-Angulo




La escultura portuguesa Beatriz Cunha (Lisboa, 1959) ha sido una de las artistas seleccionadas para el VIII Arte Pública, que ha tenido lugar en la ciudad de Sintra. Su obra ha interpretado un gran corazón orgánico en mármol rojo, titulado “Corazón de Titán”. “La pieza representa el motor y la maquinaria de energía del cuerpo humano y por tanto de toda la humanidad”, declara la artista.

“En el seguimiento de mi trabajo sobre la condición humana, escogí el corazón, organo del cuerpo que tiene mayor importancia en un campo magnético mayor que el cerebro, para representa al “hombre” en el mundo”, explica la escultora.

“El corazón tiene, en la cultura de la humanidad, varios simbolismos: motor de bombear la sangre en las visiones mecanicistas del cuerpo pero también amor, coraje, emoción, compasión y fuerza. Es sinónimo de vida y de las fuerzas vitales que nos rigen”, añade.

“Por otra parte, los titanes, divinidades primitivas, tal vez de remoto origen oriental, están ligados a ritos agrarios. Esta connotación con los elementos de la naturaleza en la mitología griega, atribuye a los titanes el origen de la parte terrestre, o material de los seres humanos. Los titanes eran los doce hijos de los primitivos señores del universo; Gaia (la Tierra) y Urano (el Cielo), que darán origen a los conocidos dioses del Olimpo. Ellos, los titanes, son la representación de lo que ha demás esencial en nosotros de la naturaleza a la cual pertenecemos”, concluye Beatriz Cunha.

La escultora tiene instalado su taller en uno de los habitáculos del Centro Internacional de Escultura, situado en Odrinhas y dirigido por el escultor Moisés Preto Paulo. Su obra es fundamentalmente abstracta, con la espiral como forma de horadar e investigar la piedra hasta el propio corazón de la misma.
“La concepción de mis piezas parte de la observación y de la abstracción de las relaciones que se establecen entre fenómenos tan diversos como la fertilidad de la naturaleza, los objetos de construcción humana, la Historia del Arte o de la Música. Es un trabajo íntimo que busca integrar fuerzas en conflicto y que conduce a la transmutación de las partes en un todo que las trasciende. La forma guarda la memoria de la evolución de una condición a otra, en un proceso de transformación que es personal, natural y cultural”, explica Beatriz Cunha, una escultora que estudió en la Universidad de Nova Lisboa y que comenzó a exponer su trabajo artístico desde los años 90.

Más información:
www.beatrizcunha.net

viernes, 1 de julio de 2011

Poemas para el mes de Julio




DUDA



No recuerdo fuese triste

el rumor del viento en aquel día;

ni recuerdo fuera alegra

la bruma espesa, que me envolvía



No recuerdo fuera triste

la calle blanca, en la que vivía;

ni recuerdo fuese alegre

el ardor del fuego, en que yo ardía



No recuerdo fuese triste

el grito bronco de mi alegría;

ni recuedo fuera alegre

esa nostalgia, que me invadía.



No recuerdo si fue triste

aquel momento de mi vida,

¿y si acaso fuese alegre?,

¿o es tan solo melancolía?



Benito de Diego González

***

De pronto, el mundo se desplegó
desde mi balcón ajimezado
hasta el huerto del Príncipe,
galopó por el valle, atravesó el río,
subió a la montaña y descendió
hasta la mar océana.
Allí embarcó en naves,
que avituallaron en islas lejanas
para alcanzar un Nuevo Continente.

El mundo dejó de ser balcón
huerto, valle, río, montaña...
El mundo se hizo mar, ancho mar,
pleamar...

La vida se hizo aventura;
América entró en los sueños de los hombres.


Julia Sáez-Angulo
Sintra, 28 de junio de 2011


***


Vestidos de blanco como las gaviotas que anidan

inquietas en cualquier rocal, éramos testigos de aquel

espectáculo sin par sin saberlo.

El sol se esconda por el horizonte mirando hacia Hendaya

y el eco llegaba pleno de sirenas de barcos que entraban

en los patalanes de Fuenterrabía.

El monte era rojo, el mar y nosotros éramos la vida y los rayos

rojos fundían dorados sobre nuestras ropas.

De blanco vestidos y los pies calzados con tenis de nieve

el ocaso en rojos, malvas y naranjas, dorado en el monte

llegó a bendecirnos...

Éramos testigos de aquel espectáculo sin par, sin saberlo

y durante años fuimos notarios de esa maravilla



María Fraguas




OPOSTOS



Amamo-nos como iguais

No desalinho das auroras

Na sorte uivada da posse apetecida

Boca

Corpo

Sexo

Vida

E esta vontade de ser

No teu sangue

Só o fogo que me queima.





Edgardo Xavier

in "Corpode Abrigo"

Temas Originais, 2011




Opuestos


Nos amamos como iguales

En el desaliño de las auroras

En la suerte aullada de la posesión apetecida

Boca

Cuerpo

Sexo

Vida

Y esta voluntad de ser

En tu sangre

Solo el fuego que me quema


(Traducción Linda de Sousa)


Sintra, Arte Pública VIII: 16 escultores sobre “Un hombre, Un mundo”




Julia Sáez-Angulo



Bajo el lema “Un hombre, Un mundo”, la ciudad portuguesa de Sintra ha convocado su VIII convocatoria de Arte Pública para los escultores en piedra, dado que Portugal es una rica y variada cantera de vetas pétreas, entre otras en peculiar y célebre “mármol rosa de Portugal”. El escultor Moisés Preto Paulo, director del Centro Internacional de Escultura, ha sido el curador de la muestra, inaugurada por Lino Ramos, concejal de Turismo de la ciudad de Sintra, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.

Las esculturas, que permanecerán expuestas en la ciudad, al pie del palacio Nacional de Sintra durante un año, hasta la siguiente convocatoria que serán sustituidas por las nuevas, son obra de Abilio Febra (Portugal), Auli Coronen (Finlandia), Beatriz Cunha (Portugal), Nicolau campos (Portugal); Carlos Bajouca (Portugal), Moisés Preto Paulo (Portugal), María José Letras (Portugal), Livio de Maraes (Mozambique), Diogo Rosa (Portugal), Felipe Curado (Portugal), José Plácido (Portugal), Manuel Pinto (Portugal), Arlindo Arez (Portugal), Élio Oliveira (Portugal), Linda de Sousa (España) y María Kramar (Alemania). La galerista y también curadora de exposiciones, Lurdes Ferreira actuó como madrina del grupo.

El mármol, la piedra caliza y los acompañamientos del hierro o el acero son los materiales que integran estas obras de la tercera dimensión y que han traducido el lema en diferentes personajes que van desde el Cristo de María José Letras, como “el Hombre-Dios que más ha influido en la humanidad”, hasta la feminista “Carolina Beatriz Angelo”, la primera mujer portuguesa que exigió votar ante la magistratura,interpretada por Linda de Sousa, pasando por la Condesa de Edla, de Moisés Preto, Eça de Queiroz de Campos; Fernando Pessoa, de Oliveira o Hangari Mathai, una mujer keniata que lucho por los derechos en su país, de Livio de Morais.

Beatriz Cunha, una escultora de acendrada trayectoria en el mármol, con una obra abstracta en la que domina la espiral, el roleo y la curva, ha optado en esta ocasión por un gran corazón humano, que guarda la forma orgánica incluso en color rojizo de la piedra elegida. Para ella representa el órgano que transmite la energía para vivir y trabajar a los hombres y por tanto a toda la humanidad”.

“Las palabras sagradas sólo pueden ser escritas en piedra”, dice Moisés Prieto en el texto del catálogo. Ciertamente la piedra tiene una vocación de permanencia y de eternidad para la obra de arte y recuerda el origen sagrado de la escultura, proveniente del tótem de las primeras culturas de los hombres.

La exposición contó con la presencia de diversos artistas, especialmente portugueses, entre ellos la escultora española Amparo Ruiz de Ayllón, que participó en el certamen de 2010 con una escultura que representaba una Menina con un abanico en forma de peces. La obra figura hoy en un jardín privado. También estuvo en el acto el artista español Juan Jiménez, dibujante y fotógrafo.


Pablo Reviriego, Exposiciones en Piedrahita y el Torreón de los Guzmanes



Pablo Reviriego
Acuarelas
Torreón de los Guzmanes
Diputación de Ávila
Plaza corral de las Campanas, s/n
Ávila





L.M.A.



Se pude decir sin vacilar, que este año 2011 ha sido el del artista acuarelista Pablo Reviriego (Santa María de Berrocal. Ávila, 1948). Además de sucesivos galardones por su pintura, entre ellos el de la Asociación Nacional de Pintores y Escultores, el pintor ha llevado a cabo diversas exposiciones, algunas incluso como comisario en la sala ExpoMetro, titulada “20 Pintores unidos por la Acuarela”.



Actualmente muestra sus obras en dos exposiciones en su tierra natal, Ávila: una en el histórico pueblo de Piedrahita y, otra, en el Torreón de los Guzmanes, de la Diputación Provincial.



Las acuarelas de Pablo Reviriego, de gran refinamiento, se detienen principalmente en los paisajes y marinas, recreándose en tierras, horizonte, mar y celajes. El pintor domina por igual la mancha abstracta y generosa, donde el color se abre con un protagonismo decisivo, que la acuarela dibujístca, donde el trazo y la línea se hacen protagonistas.



Los registros en el paisaje van desde los densos “Humedales” a las visiones cósmicas, pasando por las tierras de Castilla, En cuanto a las marinas, el pintor ha representado las vistas de Venecia –todo un clásico de la tradición pictórica- a escenas poéticas de barcas varadas.



Los árboles, las tierras, las nubes, las casas o chozas, las piedras, el agua, la arena, las rocas, las puestas de sol, las caídas silenciosas de poniente... son motivos continuados en el arte de la pintura al agua a la que Pablo Reviriego se ha consagrado por entero desde hace décadas. Una maestría acendrada por los años.



Las escenas taurinas son otro campo cultivado por Reviriego, como buen aficionado que es a la fiesta. Sus tauromaquias son un buen acicate para los coleccionistas del género.


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CRISTÓBAL COLÓN. DIFERENCIAS EN LOS ANÁLISIS A HECHOS ACAECIDOS.





Joan Oliver i Torrents



En mí escrito anterior en el blog LA MIRADA ACTUAL, de 1 de junio 2011 CALIFICATIVOS DADOS A CRISTÓBAL COLÓN, comente varios calificativos dados al Almirante con los que no estaba de acuerdo.



Hoy quiero comentar algunas valoraciones o enjuiciamientos de Salvador de Madariaga a unos hechos concretos del Viaje de Descubrimiento. Podría ampliarlo a otros biógrafos cuyos análisis son parecidos, en su visión, a la hora de enjuiciar al Almirante.

Para ver la distinta vara de medir, baste este ejemplo que expondré.


Indicar que admiro la obra de Salvador de Madariaga en Cristóbal Colón. La obra es muy completa e intensa y me ayuda a adquirir conocimientos del nauta.

No enjuicio su saber, su trabajo, su obra. Todo lo contrario, es magnífica. Veo al Almirante con otro color.


Deseo mostrar, con unos hechos concretos, la verdad dada a la personalidad formada, poco a poco, del Almirante. Con la historia fabricada tenemos un personaje paralelo y percibido con perspectiva negativa Se juzgan sus hechos bajo un prisma ya viciado, y, consecuencia de ello, nos encontramos con un hombre de cuna elaborada, naturaleza varia y personalidad hecha al dictado de interesados en el Descubrimiento, de antes y después del mismo.



Veo poca verdad y poca imparcialidad. Por ello, aunque se no gustaran mis comentarios, paso a escribirlos con la única intención de aportar algo de luz en la persona que cambio la historia de nuestro mundo Tierra, Cristóbal Colón.



Sabemos que La Pinta se separo, en una insubordinación de Martín Alonso Pinzón, para explorar la mítica isla de Babeque y hacerse con las riquezas que en ella pudiera encontrar.



Esta huída nos la explica y enjuicia así:



“… decidió tomarse unas vacaciones combinando el placer con el negoció. Como ahora se verá.

Apoyan esta conclusión los cuatro hechos siguientes: a) Martín Alonso se fue a Bebeque, luego a Haiti, o “Cipango” (más tarde conocida por la isla Española), a donde también Colón se dirigía, y por lo tanto, precedió a Colón pero no se separó de él; b) descubrió un río al que dio su nombre, buscando alivió para la represión de su personalidad que Colón le imponía; c) halló mucho oro, lo compró con menudencias según la costumbre “cristiana” y dio la mitad a la tripulación quedándose con la otra mitad para sí: d) envió a Colón varios mensajes, y al no recibir respuesta, se hizo a la vela para salir a su encuentro, siendo así que, llevando la carabela más rápida, podía haberse vuelto a España sin él” (*)


La interpretación y justificación que hace Don Salvador, de la deserción de Martín Alonso Pinzón, no me parece correcta: 1) No eran vacaciones, ni combinación de placer con negocio. Abandonó sus obligaciones sin justificación posible. Fue a coger el oro que un indígena le había informado encontraría en la isla de Bebeque. 2) Se separo de Colón, sin su permiso, que era el único que podía autorizarle. 3) Al descubrir el río le dio su nombre. No tenía potestad para ello. La autoridad máxima era del Almirante y los nombres los ponía él. Peco de orgullo y demostró su no aceptación hacía Colón. Madariaga lo justifica, una vez más, con “buscando alivió para la represión de su personalidad que Colón le imponía”. C. Colón era el Almirante y a Pinzón le correspondía obedecer, no buscar alivió. 4) Halló oro en tierras que no eran suyas quedándose, Martín Alonso Pinzón, la mitad repartiendo la otra parte entre la tripulación. No podía hacerlo. Ninguna fuente oficial lo castigo ni los cronistas se lo han recriminado. Hurto a los RRCC y a Colón. Su intención era quedárselo él y los marineros, por ello el reparto. 5) Al pensar en el regreso se dio cuenta de que no le era posible. No sabía la ruta de vuelta –la de ida no le permitía la vuelta a España- y no le quedó otra opción que regresar junto al nauta, motivo del reagrupamiento. No podía volver a España sin la ruta de Colón, ruta que también inauguro el Almirante.




Continuemos leyendo y comentando:



“después de medio día ventó Leste recio, y mandó subir un marinero al tope del mastel para mirar los bajos, y vido venir la carabela Pinta con Leste a popa” Como no había cerca buen sitio donde surgir, decidió desandar diez leguas atrás. Sin duda se daba cuenta de que era imposible emprender viaje a España sin haber tenido una explicación completa con Martín Alonso. Desde luego, sus temores más graves se habían desvanecido: Martín Alonso no le había hecho traición, ni adelantándose hacia España, ni quedándose en Española para robarle el oro. Se había tomado unas vacaciones y volvía a ponerse bajo la autoridad de su jefe. Con todo, Colón sentía su ánimo lleno de amargos recuerdos y de pasiones fogosas y explosivas.



La escena tuvo lugar en La Niña y parece haber sido tempestuosa. Colón recibió con frialdad las explicaciones de Martín Alonso; rechazó con altivez una oferta de novecientos pesos de oro; declaró nula y no avenida la ocupación del valle que había descubierto Martín Alonso y el nombre de Martín Alonso que había dado al río; y puso en libertad a los cuatro indios y dos indias que Martín Alonso había captado, pues, escribe Colón, “es servicio de vuestras Altezas, asó desta isla en especial como de las otras. Mas aquí donde tienen ya asiento vuestras Altezas, se debe hacer honra y favor a los pueblos, pues que en esta isla hay tanto oro y buenas tierras y especería” (**)



Mí análisis al texto anterior; a) Dice que “Martín Alonso no le había hecho traición”. Abandonar, sin permiso, a Cristóbal Colón y a la saturada tripulación de La Niña

–carabela menos veloz que La Pinta-, en un mundo desconocido y después de haber naufragado y tenido que abandonar la Santa María, no creo que merezca un calificativo menor que traición. Fue una infracción juzgada en las leyes del mar del s. XV y penada con la muerte. Madariaga no ve falta, justifica la huida como una no huida que “ni adelantándose hacia España, ni quedándose en Española para robarle el oro”. Que Madariaga diga que Martín Alonso no le había traicionado confirma que los juicios son del color del cristal con que se mira, y que su color era favorable al marinero de Palos y no a Colón. Martín Alonso Pinzón, una vez huido, se dio cuenta de que no podía tomar ninguna de las decisiones apuntadas, pues el camino de regreso sólo lo sabía Cristóbal Colón.
Martín Alonso, buen marinero, sabía de sus limitaciones y desconocía el regreso a España, lo que le hacía imposible la quedada en La Española o su improbable regreso a España. La codicia en conseguir riquezas, a espaldas de Colón, no le permitió analizar, de antemano, su posible regreso planteándoselo demasiado tarde. Su error ya estaba hecho y sólo cabe un calificativo: traición.
A Colón se le ha culpado de negrero. Martín Alonso Pinzón había captado cuatro indios y dos indias y no he leído que se le acuse de negrero ¿?
La ironía o la demostración del distinto criterio usado a la hora de enjuiciar, llega a un extremo máximo con; “Se había tomado unas vacaciones y volvía a ponerse bajo la autoridad de su jefe”. Con el calificativo dado de “vacaciones”, a la traición, vemos la distinta vara de medir.


Nos dice que Colón “rechazó con altivez una oferta de novecientos pesos de oro”. Colón hizo lo que estaba obligado, el oro era de los RRCC. La altivez la supone el autor. Para mí el intento de arreglo del oro recogido demuestra que fue un robo. El oro conseguido no pertenecía a Martín Alonso ni a los marineros. Era una apropiación indebida que ocasiono un grave desacuerdo entre Colón y el marino que no podía justificar su hurto. Estas situaciones no acaban bien, pues, al sisador, siempre le queda la sensación de culpabilidad propia y enemistad íntima hacía quien descubre su mal hacer. También motivo una total hostilidad entre los marineros y Colón, que les había obligado a devolver el oro dado por Pinzón. Esta hostilidad ayudo en la campaña de “marketing” contra el Almirante.



S. de Madariaga sigue escribiendo:



“…En cuanto al Almirante, como la venganza es un plato que se sirve frío, tuvo la satisfacción de tener que aguardar por La Pinta, que había perdido velocidad por llevar el mástil en mal estado; y así consigna en su diario: “si el capitán della, que Martín Alonso Pinzón, tuviera tanto cuidado de procurarse un mastel en las Indias, donde tantos y tales habia, como fue cudicioso de se apartar dél pensando de hinchir el navio de oro, él lo pusiera bueno” Donde se ve que Colón no se había sacudido el rencor todavía.” (***)



¿Venganza? ¿Rencor? Para mí no es que Colón “no se había sacudido el rencor todavía”. El Almirante hace un análisis certero de la causa que motivo la perdida de velocidad de la nave de Martín Alonso Pinzón; despreocuparse del mástil y seguir su codicia hacía el oro.



El interés en desposeerle de lo acordado, parece motiva que los juicios del hacer de Colón, siempre, le sean desfavorables. A Colón se le enjuicia con la mayor severidad. A otros, en este caso de Martín Alonso – insubordinación, robo de oro, captura indios, etc-, se justifica sin comentario alguno.

¿Crearle una personalidad falsa y hacerlo genovés fue un primer paso para una campaña que lo desposeía de lo que le pertenecía?: Los beneficios acordados con los RRCC y conseguidos con su Descubrimiento.
La historia no ha sido justa con Colón permitiendo que los intereses políticos, económicos y religiosos, fueran contra el hombre que realizó la mayor hazaña de la humanidad.


Comparemos la benevolencia hacia Martín Alonso Pinzón: “vacaciones”, “no se separo de él”, “buscando alivio”, “podía haber vuelto a España sin él”, “no le había hecho traición”, “se había tomado unas vacaciones y volvía a ponerse bajo la autoridad de su jefe”, etc. Y lo inflexible hacía Cristóbal Colón: “represión de su personalidad que Colón le imponía”, “amargos recuerdos”, “pasiones fogosas y explosivas”, “frialdad”, “rechazó con altivez una oferta de”, “tuvo la satisfacción”, “venganza”, etc.



Parece como si Madariaga hubiera estado en el viaje y conociera los sentimientos más íntimos de sus protagonistas. Pensamientos y actos que tienen la benevolencia o inflexibilidad particular del autor.

Siendo extranjero genovés, parece, está permitido este antagonismo hacía Colón.


Y referente a la nacionalidad de Cristóbal Colón, estoy de acuerdo en dos terceras partes de la tesis de Madariaga. Él escribe que era “judeo-hispano-genovés”. Yo pienso que era “judeo-hispano”.



Con las diferencias de criterio en los análisis a hechos acaecidos, ¿es cierta la historia y personalidad de Cristóbal Colón?




“…es mejor resultar herido por la verdad que consolarse con la mentira”. Khaled Hosseini.. Cometas en el cielo. Pg. 69.





* p. 315. Vida del muy magnífico señor don Cristóbal Colón. Salvador de Madariaga

** pgs. 321-322. Salvador de Madariaga

*** p. 326. Salvador de Madariaga-




María Flores, Premio Reina Isabel de Braganza en el Casino de Estoril




Julia Sáez-Angulo



La artista María Flores (Lisboa, 1979) ha obtenido el Premio Reina Isabel de Braganza en el Casino de Estoril (Portugal), que dirige el doctor Nuno Lima de Carvalho, dentro del XXIV Salón de Primavera. El acto de inauguración estuvo muy concurrido de artistas y personajes del mundo de la cultura como Isabel Sabino, Edgardo Xavier, Joao de Melo, Linda de Sousa y Juan Jiménez.

Finalistas del premio fueron Ana Teles, Elías Gato, Felipe Cortez, Gonzalo Gonzalves, Hugo Marques, Mariana Carvalho, Mariana Moura, Mario Vitoria, Rui Neto, Sara Belo y Vania Coelho. Lina de Carvalho informó de que el próximo certamen aumentará la edad de los jóvenes intervinientes de los 35 a los 40 años.

Al organizador le gusta recordar que el nombre del premio se debe a una reina portuguesa, María Isabel de Braganza (1797 – 1818) casada con el rey de España, Fernando VII. Ella nació en el palacio de Queluz (Portugal), hija del rey Don Juan VI y de Joaquina Carlota de Borbón. El pintor Bernardo López de Piquer le pintó un retrato en 1829, que figura en el Museo del Prado, con el título “La reina María Isabel de Braganza como fundadora del Museo del Prado”.

María Isabel de Braganza fue la iniciadora de la exposición de colección real española en el Convento de la Trinidad, núcleo con otras colecciones del Museo del Prado. A Lima de Carvalho le gustar recordar igualmente que la madre del pintor sevillano Velázquez era una mujer portuguesa.

El Casino de Estoril tiene tras de sí una larga ejecutoria de apoyo a las artes plásticas. Cuenta con una galería de arte permanente en la que abundan las esculturas –entre ellas las de mármol de Moisés Preto Paulo- y un gran salón de exposiciones temporales, entre las que los salones de pintura naïf han tenido una trayectoria prolongada.

Durante la velada del premio Reina Isabel de Braganza, se comentó la influencia de la artista portuguesa Paula Rego, que expone actualmente sus obras en la exposición denominada “Casa de las Historias” en Cintra, así como el retrato que hizo a Jorge Sampaio, presidente de Portugal –no precisamente muy acertado-, que se encuentra EN el Museo de la Presidencia de Portugal en Lisboa, donde se muestra la galería de retratos presidencial, así como los regalos recibidos de los mandatarios que visitan oficialmente el país. El retrato de Mario Soares lo llevó a cabo el pintor octogenario Julio Pomar

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jueves, 30 de junio de 2011

Marcos Marín, brasileño residente en Mónaco, expone en Lisboa


Marcos Marín
Pintura y Escultura
Galería Espaço Arte Livre
65, Avenida de Liberdade
Lisboa. Junio-Julio, 2011





Julia Sáez-Angulo



Artista entre óptico y cinético, Marcos Marín (San Francisco de Paula, Rio Grande do Sul , Brasil, 1970) es un artista de éxito como retratista entre personajes célebres o famosos. Desde el príncipe Alberto de Mónaco y su futura esposa –que lo han invitado a su boda- hasta el diseñador Pierre Cardin, el brasileño dibuja con su peculiar estilo los rostros de los modelos a base de dejar la esencia del rostro y la figura de aquellos. Marín expone actualmente en la galería Espaço Arte Livre en Lisboa, dirigida por Malú Ferreira.

Hijo de padre español y madre brasileña, los próximos proyectos de Marín son dos esculturas de aluminio y hierro sobre el rostro del escritor francés Jean Cocteau para la ciudad de Villefranche en la Costa Azul o la que representa al premio Nobel portugués José de Saramago para una exposición itinerante. El artista sabe en todo momento que poner y que quitar del plano para dejar una composición esencializada en la que fácilmente se reconoce al personaje. Una suerte de figuración/abstracción de gran efecto óptico, auténtica revelación en el circuito artístico internacional.

Con ciertos guiños al pop y, en concreto a Andy Warhol, Marín ha retomado iconos reconocibles del mundo del cine, de la canción o del espectáculo como Marilyn Monrroe, Audry Hepburn, Alain Delon, Romy Schneider, Alfred Hitchcock, Sofía Loren, Jacques Brell, Amalia Rodrigues, Sarah Bernard, Brad Pitt, Pavarotti y otros, para que la imagen sea reconocible y aceptada por un gran público que, de inmediato se fija en la habilidad plástica la presencia y ausencia vertical del material de base, así como de los ritmos geométricos con que lo dota. El resultado viene a ser en muchos casos como el negativo singular de una fotografía.

Marcos Marín reside en Mónaco, privilegio que muy pocos pueden obtener, ya que se exigen condiciones tales como abrir una cuenta corriente con un mínimo de treinta y cinco mil euros, pagar una elevada tasa por la residencia y garantizar unos ingresos igualmente mínimos cada mes. Artista de éxito, el artista brasileño cuenta con todos ellos, además de la simpatía de palacio o, lo que es lo mismo, de los Grimaldi. Para obtener la nacionalidad monegasca –algo que no sé si está en sus deseos- se exige una residencia continuada de cuarenta años.

La galerista Milú Ferreira fotografiada por Marcos Marín, así como su hija Sarah, está orgullosa de contar con este artista brasileño en su nómina. La inauguración en su Espaço Arte Livre se llenó de velas, luz y fiesta entre los muchos invitados del mundo de la cultura que acudieron a celebrarlo. La exposición anterior en la misma galería fue la de Rui Perdigao.

Marcos Marín se encuentra en las mejores colecciones de Brasil, Miami y Francia, así como en diversos museos de los Estados Unidos de América como el de Boca Ratón en Florida. “No me interesa estar sólo en las colecciones o museo especializas en arte latinoamericano”, confiesa el autor, “me gusta figurar en museos más amplios e integradores.

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miércoles, 29 de junio de 2011

José Luís Fernández, medio siglo junto a la escultura



José Luis Fernández





Julia Sáez-Angulo

Su trayectoria artística ha sido continuada y firme junto al arte de la tercera dimensión. José Luís Fernández (Oviedo, Asturias, 1943) ha cumplido cincuenta años desde que comenzar con su obra trabajada en madera, piedra, mármol, hormigón, bronce... Nunca ha temido la escala y sus piezas van desde lo monumental para autopistas y plazas hasta las joyas más diminutas. Por este y otros motivos, la Casa de Ávila en Madrid le tributa un homenaje.

La exposición “José Luís Fernández. 50 años de escultura” que tuvo lugar en el Centro Cultural Infanta Cristina de Pinto (Madrid) fue un recorrido bastante completo e ilustrador de los materiales y formas del escultor ovetense residente en la capital de España, donde cuenta con un amplio taller de fundición para las piezas propias y ajenas.

Tiene preferencias por las líneas orgánicas de la naturaleza frente a la línea recta. Sus curvas, elipses, espirales y roleos van conformado la potencia y forma de sus esculturas de modo que describen su pensamiento, mundo y estilo. Entre las series de obras más destacadas figuran las denominadas Orgánica, Gallinetas, Osamentas, Grupos sociales, Totems, Zoomorfas, Torsos, Vertical, Germinaciones, Floraciones y otras.

El escultor también ha llevado a cabo, grandes murales de hormigón como el del S.O.V. en el paseo de la Castellana de Madrid, que absorbe a luz de modo lumínico. El Principado de Asturias le encargó una pieza soberbia para la carretera de Oviedo a San Claudio (1978), que la resolvió dentro de la denominada serie Orgánica.

Curvas, pétalos abiertos, estambres... sensualidad de la naturaleza que siempre es copulativa y sugiere poéticamente desde sus formas florales. En este campo, muy interesante la pieza expuesta en el Museo Bartola de Gijón. En pequeño formato. José Luís Fernández acoge con frecuencia la anatomía humana en forma de pequeños glúteos entre provocadores y pícaros.

“Manzana y serpiente” (1988) es otra pieza singular, resuelta en madera de casi metro y medio de altura, en la que una serpiente va enroscándose en un tronco de árbol en busca de la manzana que se encuentra e lo alto. Toda una alusión bíblica, simbólica y sobre todo bien hecha.

José Luís Fernández ha merecido numerosos premios a lo largo de su carrera escultórica y su nombre ha estado presenten en todo certamen que se precie en el volumen y la tercera dimensión. Respetado y admirado por sus colegas, el escultor sigue trabajando activamente, escrutando los materiales para sacar de ellos, sin alterar su esencia, las formas artísticas que esconden en su seno. Él sabe que el arte es la presencia misteriosa del pensamiento trasmutado en la materia. La escultura siempre invita al tacto porque es tan real como la vida misma.



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“Agustín de Hipona ¿Qué es el tiempo?”, traducido por Corti para Trotta

“Agustín de Hipona ¿Qué es el tiempo?”
Edición bilingüe y traducción: Agustín Corti
Editorial Trotta
Madrid, 2011 (106 pags)








Julia Sáez-Angulo



“Me parece que el tiempo no sea otra cosa que una expansión: ¿de qué cosa? No lo sé pero no me asombraría que fuera del espíritu mismo”, dice Agustín de Hipona (354 – 430), uno de los grandes padres de la Iglesia, autor del célebre libro “Las Confesiones”, que se ordenan en torno del proceso de conocimiento de sí mismo y que lleva a preguntarse por las relaciones del hombre con Dios, el cual trasciende y determina la propia subjetividad.

Agustín Corti ha llevado a cabo una edición bilingüe y traducción de “Qué es el tiempo”, libro XI de las Confesiones, en la editorial Trotta, donde Agustín de Hipona reflexiona: “Te suplico, Dios mío, ¿qué mido entonces cuando digo de forma poco precisa: “este tiempo es más largo que aquel; o cuando digo de modo preciso: “este es el doble de aquel”. En la misma editorial y del mismo autor, se ha publicado el libro “El maestro o Sobre el lenguaje” (2003).

El pensador cristiano viene a concluir: “Mido el tiempo, lo sé. Pero no mido el futuro, porque aún no es, ni mido el presente porque no comprende ningún espacio temporal, tampoco mido el pasado, porque ya no es más. ¿Qué mido entonces? Los tiempos que pasan, no los pasados. Así lo he dicho antes.

La estructura del libro abarca los apartados: Hacia la pregunta por el tiempo; La paradoja del ser del tiempo; El tiempo como expansión del espíritu, e Influencia del libro XI. El traductor recuerda en la introducción la figura del hombre que en la costa mediterránea del siglo IV decide escribir un libro para alabar a Dios: “La Confesiones”. Un libro que ha sido leído por numerosos filósofos y hombres de letras.

Confesarse significa para todo cristiano “afirmar la fe de Cristo, exponer sus pecados frente a Dios y al resto de los seres humanos, así como también ensalzar a Dios”, según Corti. La reflexión o análisis sobre el tiempo “parte del relato de la creación tal y como la presenta el primer versículo del “Génesis”.

Paralelamente a la división temática, “hay motivos que atraviesan todo el libro como es el papel de su madre Mónica en la conversión de Agustín al cristianismo, la crítica a los maniqueos o la autocensura de los pecados. El contraste entre la eternidad divina y la finitud de los hombres, así como la diferencia entre las cualidades del ser divino y las de los seres humanos vuelven también como temas recurrentes una y otra vez”.

Agustín de Hipona concluye que “el tiempo es la expansión del espíritu a través de la actividad conjunta de memoria, atención y expectación”.

Portugal, un hermoso país tan cerca y tan lejos




Julia Sáez-Angulo



A los españoles, en Portugal nos llaman “la invasión” porque somos muchos y llenamos sus sitios turísticos con nuestra presencia, pero los portugueses son, en principio, corteses y pacíficos con los visitantes, aunque puedan ser con frecuencia serios, reservados y distantes. Esta actitud, les viene de lejos, de una educación sostenida y acendrada en que los manuales escolares presentaban y, quizás presenta todavía, a España como un país vecino, invasor y agresor a lo largo de su historia. Esto cala como la lluvia fina en las conciencias de los niños portugueses y no se olvida jamás; permanece en su conciencia colectiva como un estigma.

Las batallas de Guada Azalvir y Aljubarrota se prenden como cicatrices en el espíritu de “lembranza” del portugués y sabe que, con la primera perdieron su independencia y pasaron a la corona de Castilla, mientras que, en la segunda, vencieron honrosamente a los españoles con su célebre condestable Nuno Alvares Pereira a la cabeza, personaje recientemente beatificado en Roma – su efigie se ha representado últimamente con profusión por el escultor portugués Moisés Preto Paulo y eldibujante español Juan Jiménez.

Dicho esto, sólo cabe decir que españoles y portugueses estamos llamados a entendernos más allá de sostenidos “malentendidos” alimentados de manera oportunista por libros y políticos irresponsables. El escritor Nobel José Saramago hizo caso omiso al dicho portugués: “De España ni viento ni casamiento” y contrajo matrimonio con Pilar, la sevillana que traducía su obra al castellano. Ambos residían en la isla de Lanzarote. Poco antes de morir, el escritor –investigado por la Hacienda de España y Portugal por dejar de pagar impuestos- declaró que España y Portugal debieran de estar unidas de una vez en lo político. Sus declaraciones desencadenaron una catarata inmensa de reacciones, sobre todo populares –otra vez el inconsciente colectivo que apuntara Jung- en el país luso y fue calificado de hispanófilo y españolizado. España y Portugal están hoy unidas por la “no-frontera” de la Comunidad Económica Europea.

Portugal es un pequeño gran país de diez mil habitantes (al igual que el Líbano), con una historia llena de notorias gestas, sobre todo de sus navegantes que ampliaron fronteras más allá de los océanos. El país acoge esta historia de su luminoso pasado en grandes palacios, iglesias y grandes edificios civiles, que hoy se abren con orgullo a los visitantes, entre ellos a los centenares de turistas españoles que cada día llegan a su territorio.

De Sintra y Lisboa a Mafra y Batalha

Sintra en una montaña “mágica” por la magnificencia de sus árboles centenarios que componen un soberbio parque natural en el que se engarzan sucesivos palacios y casas señoriales, entre los que destacan el palacio da Pena, el de la Vila, el de los Moros, el de los Siete Aires... Si uno es bello, el otro le supera en algún aspecto. El recorrido por Cintra es algo que no deber perderse un visitante, después de haber recorrido la capital, Lisboa, con su encanto de barrios como el Chiado o el de Alfama, sin dejar de visitar sus impolutos museos –muy bien rehabilitados con la moderna museografía- como los de Arte Antiguo o los de Arte Contemporáneo, sin olvidar las espléndidas Fundaciones Gulbenkian o Vieira da Silva.

En Portugal hay que dejarse sorprender por un recorrido pausado y lento por el territorio para visitar monasterios gigantescos y bien alhajados como el de Mafra o Batalha; para visitar el célebre lugar mariano de Fátima, la elegante Oporto o el cálido y sureño Algarve. El océano baña las costas de Portugal y ese mar abierto ofrece unos vientos inmejorables para practicar el surf en playas como el Guincho.

Portugal es mucho Portugal, nuestro país vecino tan cerca y tan lejos, todavía con corazones afectados por la soterrada propaganda en contra de sus rancios manuales de historia, que se manifiesta a veces en recibimientos serios o adustos de los portugueses. Ni la arrogancia ni el resentimiento favorecen las cosas. Paciencia, después de todo, los portugueses son un pueblo cortés que nunca será desabrido y Portugal bien vale más de dos visitas, máxime estando tan cerca de España.

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Paula Rego, pinturas narrativas en la “Casa de las Historias” de Cascais

Julia Sáez-Angulo


Es una pintora mimada por su país. Paula Rego (Lisboa) ha logrado un museo monográfico para sus pinturas narrativas en un magnífico museo diseñado por el arquitecto Eduardo Solo Mora, premio Prizker de Arquitectura. Un edificio denominado la Casa de las Historias, con dos grandes torretas a modo de chimeneas, lucernarios, totalmente pintadas de rojo, que le dan cierto aire de castillo infantil de cuento de hadas. El próximo día 15 de julio se instalará la nueva exposición de obras de la artista, mientras que actualmente exhibe el panel “The Proles Walls”, con las figuras que ilustran la visión futurista del escritor Georges Orwell.

“The Proles Walls”, que podría traducirse por “los muros del proletariado”, fue un encargo hecho a la autora portuguesa en 1988 para ilustrar la visionaria y pesimista obra de Georges Orwell. En un gran mural de tintas acrílicas sobre cartón de 244 x 1220 cm, Prego despliega su mundo de personajes hecho a base de hombrecillos, animales, niños... con aire grotesco donde no se ahorran las escenas de comer ratas y continuos vómitos.

Una obra que tiene algo de jardín de los horrores y evoca de algún modo la obra del Bosco en “El jardín de las delicias” con lenguaje de la autora portuguesa. La obra de Rego se abre como una gran ilustración y se agradece su contención cromática en esta pieza y algunas otras como “Fallstaff”, “Travista” o “Corrida”, todas ellas de 1983 a base de negros, blancos y rojizos. El aire de collage se repite en esos últimos cuadros como para dar idea de secuencia ilustrada de una obra.

Paula Rego utiliza los colores directos pero con frecuencia se le emborrachan y aparecen sucios sobre el soporte. Es el caso de obras como “Central Park”; “A jangada”; “La glotonería del pez”; “O pinheiro manso” o “El oso ahogado”, todas ellas de mediados de los 80. Todos sus cuadros son historias saturadas de figuras, tan abigarrados que requieren un mayor espacio expositivo para que tantos colores no se estraguen unos a otros.

Dibujos como vocabulario icónico

Son interesantes los dibujos expuestos, en blanco y negro, a modo de alfabeto icónico con el que más adelante construirá sus piezas de gran formato. Aquí se ve su trazo suelto y gracioso para representar sus personajes o figurillas pop: cepillos bailando, mujeres plumero danzantes, etc. No es un dibujo de línea y trazo clásico sino más bien pasado por el mundo del pop y la publicidad actual.

El tapiz de la entrada titulado “Batalla de Alcocer Quibor” (1960 - 70), más bien un repostero de telas esta hecho a base de colores matizados en rosa y ocres. Tiene igualmente una gran dimensión como “The Proles Walls” y resulta sugerente.

Paula Prego, artista residente en Londres, ha sido la encargada de pintar el retrato institucional del presidente de Portugal Jorge Sampaio y ciertamente no ha acertado. Su imagen no tiene parangón alguno con el llevado a cabo por Lucien Freud –su referente británico- a la reina Isabel II de Inglaterra con motivo del 50 aniversario de su llegada al trono. Más interés tiene la serie que la pintora ha realizado para la capilla del palacio presidencial en Belém.

Paula Rego es una artista de familia portuguesa acomodada que estudió Bellas Artes en Londres, donde se casó con un pintor británico. La acidez de su figuración define su obra, acogida en la tradicional galería Marlborough. Uno de sus cuadros ha salido recientemente a publica subasta con un precio de salida que se acercaba al millón de euros.

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Fundación Arpad Szenes - Vieira da Silva en Lisboa


Julia Sáez-Angulo



Es una de las instituciones culturales más singulares de la capital de Portugal. La Fundación Arpad Szenes - Vieira da Silva en Lisboa situada en la hermosa plaza de las Amoeiras de Lisboa, ofrece un recorrido por la creatividad de matrimonio e artistas: la portuguesa María Helena Vieira da Silva (1908 - 1992) y su esposo, el húngaro Arpad Szenes (1897 – 1985).

Estos dos pintores de la segunda hornada de la escuela de París han dejado una obra de una creatividad muy singular. Ambos han sido capaces de abstraer las formas de la realidad en una suerte de geometrías y formas que aluden a los lugares sin mimetizarlos. Arpad Szenes, un hombre sabio y discreto dio paso muy pronto al reconocimiento de la superioridad de la obra de su esposa María Helena Vieira da Silva, si bien su propia obra es una gran fuerza y dignidad.

Tanto María Helena Vieira da Silva como Arpad Szenes pertenecían a familias de inquietud intelectual en las que ambos supieron mamar la cultura y las artes en todas sus ramas. Ella estudió pintura y dibujo en Lisboa y en 1928, fue a París para estudiar en la academia de escultura de Bourdelle. Más adelante hizo grabado y acudió a las clases de Fernand Legar, en las que llevó a cabo diversas investigaciones.

En 1930 se casó en el pintor húgaro Arpad Szenes, cuya obra profundiza en el espacio y la profundidad de los volúmenes. En 1935 presentaron su obra en Portugal y fueron a vivir a Brasil de 1940 a 1947, atormentados por al guerra; durante este periodo sus pinturas reflejan la ansiedad. Regresaron a París en 1950 y participaron en numerosas exposiciones del momento. El Estado francés adquirió algunas de sus obras y en 1960 fueron condecorados como pintores reconocidos.

La Fundación Gulbenkian de Lisboa presentó la obra de ambos artistas en su sede de Lisboa en 1970, 1977 y 1988. La Fundación que lleva los nombres de ambos pintores se creó en 1990 y cuatro años más tarde se abrió el museo de la citada fundación con las obras disponibles de los artistas.

Arpad Szenes mantuvo una estrecha relación los surrealistas Miró, Tanguy y Max Erns, que influyeron de alguna manera en su obra. El pintor impartió la docencia a otros artistas y publicitarios durante algunos períodos. La inquietud de este artista estribaba sobre todo en las sensaciones lumínicas, , la exploración de atmósferas y la delicadeza espacial que revela el arte japonés. Fue un hombre que siempre puso la tarea artística de su esposa en primer lugar, pero su discreción y modestia no esconden una obra muy digna de admiración y respeto.

Los dibujos de anatomía de Arpad Szenes y Vieira da Silva, junto a los del Museo de Medicina de Lisboa, se muestran recientemente en una exposición temporal en la Fundación. Una muestra de gran interés y belleza. Actualmente la dirige la doctora Marina Rairrao Ruivo.

La Fundación Arpad Szenes - Vieira da Silva pasa por ciertas dificultades de financiación y en los circuitos artísticos portugueses, se habla de un posible cierre por imposibilidad de mantenimiento. Seria una pena porque es una institución refinada y de primer orden, que en su día fue dirigida por el arquitecto Somer Ribeiro.

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Ángeles Caso publica “Las casas de los poetas muertos”, Premio Llanes de Viajes

“Las casas de los poetas muertos”
Ángeles Caso
VI Premio Llanes de Viajes
Imagine Ediciones
Madrid, 2011 (254 pags)






Julia Sáez-Angulo


Es un premio ganado siempre por artistas de cierto renombre que preparan su libro durante un tiempo para ganar sin sorpresa el premio Llanes de Viajes. Ahora le ha tocado el turno a Ángeles Caso (Gijón, 1959) con el libro titulado “La casa de los poetas muertos”, publicado por Imagine Ediciones, dirigida por Silvia Pérez. Juan Eslava Galán, Ángela Valvey, Gustavo Martín Garzo, Espido Freire y Ricardo Menéndez Salmón han sido los anteriores seleccionados al VI premio de esta edición. El Ayuntamiento de Llanes y El Corte Inglés patrocinan este galardón.

Ángeles Caso, licenciada en Historia del Arte y antigua presentadora de televisión ha hecho en su libro, un recorrido por algunas casas de escritores en España, lugares de memoria puestos en valor para relacionar un autor literario con la atracción por la casa donde nació, vivió, murió o simplemente se emula lo que pudo ser. Un “ars topiae” en el que los franceses son maestros y se ha extendido por toda Europa. El escritor Javier Marías abordó también este tema en otro de sus libros.

Las casas de escritores elegidas por Ángeles Caso son las de “Miguel de Cervantes o la lucha por la vida” en Alcalá de Henares y la de “Lope de Vega o la fama” en Madrid; “Jovellanos o la desdicha” en Gijón; Rosalía de Castro o la saudade” en Padrón; la de “Emilia Pardo Bazán o la fortaleza” en La Coruña; la de “Machado o la humildad” en Segovia; y las de “Federico García Lorca o el dolor” en Fuente Vaqueros; Museo de Valderrubio y Huerta de San Vicente.

La narración llevada a cabo por la autora pasa por la vida literaria de cada escritor, sus circunstancias socio-familiares, la geografía del lugar de la casa museo, las impresiones que provoca en la escritora... en suma, un texto que participa por igual del reportaje y el manual literario para hacer divulgable unos personajes y unos lugares que concitan la llamada de viajeros y visitantes, sobre todo de colegas escritores. Como dice Javier Marías con humor, hay autores que saben tanto de escritores que se creen a su vez colegas de los grandes.

De premios y encargos

Ángeles Caso, con su novela “Contra el viento” fue ganadora en 2009 del premio Planeta, otro galardón que como declarara en su día el también escritor galardonado, el filósofo y profesor de Ética, Fernando Savater (San Sebastián, ) creer en la bondad de este premio es como creer en los Reyes Magos. Algo similar afirmó Miguel Delibes con su experiencia ante la propuesta de presentar novela al premio.

Ciertamente escribir es llorar como afirmara nuestro escritor romántico Mariano José de Larra, pero los premios como afirmaba el viejo y zorro editor José Manuel Lara, sirven para descubrir lectores más que escritores, ya que los autores están de antemano destapados. Más valdría hacer directamente un contrato de encargo y escritura con el autor que se desee y dejarse de “farsas” apariencias. Después de todo, cada uno sabe quien es quien y se perjudicaría menos a quienes pican en el enredo y envían sus originales y hasta cinco copias con plica, incluso desde Hispanoamérica. Los premios concertados son odiosos.

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martes, 28 de junio de 2011

Linda de Sousa, Escultura sobre Carolina Beatriz Angelo en Sintra


Julia Sáez-Angulo

La artista española de origen portugués, Linda de Sousa (Lisboa, 1950), ha inaugurado su escultura en piedra y hierro titulada “Carolina Beatriz Angelo” en la ciudad de Sintra, dentro del VIII Muestra de Arte Pública, organizada por la Cámara Municipal de Sintra y el Centro Internacional de Escultura, situado en la cercana localidad de Odrinhas, dirigido por el escultor Moisés Preto Paulo.

De Sousa explicó a los asistentes que lleva tiempo llamando la atención en su obra sobre la discriminación y maltrato a las mujeres, incluidas las de sociedades más avanzadas, por lo que eligió al personaje de Carolina Beatriz Angelo (1878 - 1911), la primera mujer que votó en Portugal. Ella fue una mujer que licenció en Medicina y la primera cirujana en el hospital de San José. Con Ana de Castro Osorio fundó la Asociación de Propaganda Feminista, donde desempeñó el cargo de presidenta y fue vicepresidenta de la Liga Republicana de Mujeres Portuguesas.

Reclamación insólita

La artista Linda de Sousa subrayó el hecho de que el voto de la señora Angelo en las elecciones de la Asamblea Constituyente de 1911 constituyó un episodio singular de lucha por la ciudadanía de las portuguesas, cuando el derecho al voto era reconocido apenas a “ciudadanos portugueses con más de 21 años, que supiesen leer, escribir y fuesen cabezas de familia”.
Carolina Beatriz, ya viuda, se acogió a este último dato de cabeza de familia y logró que un juez le diera la razón y pudiera votar en las elecciones. De manera ignominiosa, al año siguiente se cambió la ley de modo explícito para que las mujeres no pudieran volver a votar bajo ningún concepto, pero el hecho del año anterior quedó para la historia del país.

La escultora de Sousa ha querido recordar en su escultura a Carolina Beatriz Angelo y, en ella, a todas las mujeres marginadas y “transparentes” en la sociedad. Una gran piedra de caliza con barrotes de hierro adosados en la parte posterior sirve de apoyo a la silueta en hierro de una mujer que parece salir del muro y liberarse de de las rejas, pero una gran bola de piedra atada a su tobillo -los prejuicios- la siguen sujetando al pasado de sumisión y miedos.
La autora sigue su línea de defensa de la mujer, al tiempo que la figura de Carolina Beatriz Ângelo crece en el tiempo, como símbolo de mujer pionera y luchadora por los derechos de la mujer.

En el acto de inauguración estuvieron presentes las autoridades locales y diversas personas del mundo de la cultura, que elogiaron la pieza de la escultora.


Jacinto Luís expone pintura figurativa ne la galería Renato Rodyner



Jacinto Luís

Pintura. “Paisajes y bodegones”

Galería Renato Rodyner

Cascais. Portugal

Junio - Julio, 2011



Julia Sáez-Angulo


Fue una exposición que a su vez inauguraba una galería, la de Renato Rodyner en Cascais. El pintor Jacinto Luís (Maxieira. Fátima. Portugal, 1945) presentaba una sucesión de paisajes urbanos y bodegones, principalmente de frutas, en una sucesión impoluta de cuadros acrílicos, de una perfección formal absoluta y cierto hieratismo formal.

La inauguración de la muestra fue una fiesta en la que se dieron cita numerosos personajes del mundo de la cultura, el arte y el espectáculo fundamentalmente, entre los que se encontraban el doctro Lima de Carvallo, director actístico deL Casino de Estéril; los pintores Antonio Oliveira Tavares, últimamente consagrado al retrato; Linda de Sousa; Moisés Preto Paulo; Juan Jiménez o Luz S. Miguel entre otros.

La estética de Whopper planea por los cuadros de Jacinto Luís resulta vagamente congelado en la contemplación del modelo, sea un rincón urbano o un frutero. La geometría rígida va dibujando los contornos de los edificios: casas, teatros, iglesias, capillas... que el registra en sus obras como un observador fío y distante.

Las luces de estos cuadros son ligeramente irreales, más perteneciente al arte particular del autor que a la realidad solar. Jacinto Luís gusta del juego de luces y sombras, de la luz artificial, de los nocturnos... para unas obras en las que el “Sin título” es el rótulo habitual de los cuadros, dificultando la identidad de la obra a la obra denominarla o hablar de ella en particular, por lo que sólo cabe renunciar a ello.

Luís de Mazedo dedica un bello poema a los cuadros del pintor, que el catálogo sitúa en uno de los edificios pintado en mostaza y añil, que parece representar un teatro. Por su parte, Graça Moura habla de arquitecturas irreductibles, sombras planas, melancolía de lo sagrado, repeticiones de la noche y “sitios visibles y distantes para los rituales secretos de nuestras horas desiertas”, para hablar de la pintura de Jacinto Luís.

El pintor, que residió ocho años en la provincia de Madrid, pintó en su día diversos paisajes urbanos de Alcalá de Henares y otros pueblos históricos de Madrid. Jacinto Luís regresó a Portugal para cultivar viñedo y hacer vino con su propia denominación, pero después de varios años de experiencia lo dejó y regresó por entero a la pintura, arte y oficio que no ha abandonado nunca.

Luz S. Miguel, dibujante y artista plástica de teatrillos y collages


Julia Sáez-Angulo


Reside en una hermosa casa/taller en Amoreira (Portugal) no lejos de Sintra, donde lleva a cabo toda su creatividad plástica en papel y cartón de dibujos, ilustraciones, collage, maquetas de teatrillos, pequeñas instalaciones de fantasía barroca muy a la portuguesa y cajas de metacrilato con acumulaciones de pequeños títeres y cosas... Luz de Sao Miguel (Lisboa, 1963), viajera y cosmopolita en su primera juventud –ha residido en Alemania- es una creadora ingeniosa de personajes que vuelan en su imaginación y salen de sus manos prodigiosas con una vida artística llena de ingenio.

Niños y mayores disfrutan con sus héroes llenos de color, ardor y sugerencias: muchachos aguerridos, reyes, princesas, soldados, animales, lunas y estrellas... que se mueven animados en la magia de los pequeños teatros de cartón y cuentan una deliciosa historia de sentimientos y pasiones.

Luz S. Miguel, hija a su vez de profesor de arte, sabe crear escenarios de gabinete y lograr la participación de los más pequeños embelesados, que intervienen y preguntan a los recortables en movimiento dirigidos por la artista. Sus actuaciones, que se producen generalmente en bibliotecas y escuelas, harían las delicias de Federico García Lorca, amante del teatro de títeres.

Los dibujos de Luz S. Miguel son también motivo de amplios cuadros que expone periódicamente y permiten al espectador una contemplación de su arte más tranquila y silenciosa que en la actuación dramática de los escenarios. El dibujo es siempre una idea germinal del trazo en el artista y ciertamente el de São Miguel es sugerente por su expresividad y su color.

Artista polivalente para dibujar, ilustrar, componer collages en cuadros, escenarios o cajas a los Cornell, Luz S. Miguel ha recalado en una casa de campo para trabajar con tranquilidad, en una paz donde el tiempo parece multiplicarse. Está casada con el escultor Moisés Preto Paulo, director del Centro Nacional de Escultura, por el pasan numerosos escultores de diversos países, fundamentalmente jóvenes, en busca del conocimiento del arte de la tercera dimensión.

Luz S. Miguel y Moisés Preto Paulo tienen una hija también artista, Romana Preto, que estudia arte dramático en Cascais. Todos ellos vegetarianos, disfrutan de la compañía de diversos animales, que van desde una cabra, siempre vigilante a la entrada de la casa, un perro, dos hámsteres y diversos animales de granja, todos ellos bien atendidos.


Moisés Preto Paulo creador del Centro Internacional de Escultura en Portugal




Julia Sáez-Angulo

Es un escultor/pintor que disfruta mezclando los colores del mármol en una pieza única. Moisés Preto Paulo (Almada. Lisboa, 1963) ha creado el Centro Internacional de Escultura en Odrinhas (Portugal) –no lejos de Sintra-, por el que pasan numerosos escultores, principalmente jóvenes, procedentes de diversos países que pretenden aprender o profundizar en el arte de la tercera dimensión. El profesor enseña y sugiere sin forzar la propia creatividad del artista. Los cursos tienen continuidad desde 1993. Moisés es un escultor respetado y premiado; un artista de trayectoria internacional.
La escultura singular de Moisés Preto Paulo es, en su mayoría, un despliegue de personajes verticales en los que los mármoles de Portugal cobran un protagonismo de dicción cromática, desde el blanco al rosa, pasando por el gris, rojo, verde, amarillos y ocres. El escultor portugués necesita el color para componer y dar vida a figuras como Camões, Condestable Nuno Alvares Pereira, Don Quijote, Fernando Pessoa, santo Antonio de Padua, que era lisboeta... y junto a estos personajes históricos, otros de la imaginación y fantasía del artista.
El escultor logra una obra que hunde sus raíces en la estética de lo onírico, el pop, el juguete y el bibelot... Con mármoles siempre limpios y pulidos, a los que de vez en cuando hace dialogar con el metal, crea divertidas figuras de héroes militares, santos, músicos, animales o niños jugando, que provocan al mismo tiempo admiración y sonrisa. Un sentido del humor suave –yo diría portugués- entre lúdico e irónico.

En la escultura monumental es donde Moisés Preto Paulo se permite sus mayores licencias oníricas para crear formas libres que van desde un roleo con alas a esferas, ojos o senos sobre estructuras metálicas que producen cierto asombro, desconcierto o perplejidad en el espectador. También son clásicas sus fuentes articuladas llenas de ingenio.

Capítulo aparte merecen las pequeñas fuentes o “máquinarias” con ruedas, a modo de plinto, sobre las que posa el variado repertorio icónico de Moisés o los recipientes de formas oblongas sobre ruedas o patas de cabra que producen ligera inquietud o zozobra. Se podría decir que el color de las distintas piezas de mármol utilizadas para la obra alegran la visión y suavizan la primera impresión sobre la criatura fantástica creada por el artista.

Junto a la municipalidad de Sintra, el Centro Internacional de Escultura convoca cada año una exposición de “Escultura. Arte público”, en la que figuran diversos artistas de varios países invitados por la organización conjunta. Cada edición se convoca en torno a una idea. En la convocatoria de 2008, el tema era “La aventura de la piedra”; en 2009, “Los océanos y la formación de los calcáreos”; en 2010, “Principios humanos” y en 2011, “Un hombre, un mundo”.

Entre los artistas participantes: Arlindo Árez, Antonio Caramelo, Linda de Sousa, Abilio Febra, Evaldo Borges, Emmanuele Bernstone, Lolo Anderson, María José Letras, Manuel Pinto, Beatriz Cunha, Carlos Bajouca, Carlos Madeira, José Plácido, Amparo Ruiz, Joau Renato, Paulo Marujo, Auli Coronen, Stéfano Beccari, Lívio de Morais, Nicolau Campos, Carlos Bajouca o Rogerio Timoteo.

Moisés Preto Paulo está casado con la dibujante y pintora Luz Miguel y reside en una hermosa casa de campo en la localidad de Amoreiras, no lejos de Sintra.


Más información:
Centro Internacional de Escultura
Caminho de S Miguel. Lua do Lameiro – Odrinhas
2705-430. João das Lampas
Tel 91 672 94 81 / 210 93 51 74
e-mail. Moises.preto.paulo@gmail.com