viernes, 5 de junio de 2015

Xavier Güell: “Nos salvan los libros y la música”




 L.M.A.
“No estamos solos porque tenemos los libros” afirmó el director de orquesta y escritor Xavier Güel ante elMicro de la Feria. “La lectura es el gran motor de la vida porque nos inspira y nos revela el sorprendente significado de nuestra existencia, porque nos enseña a penetrar en otros mundos que acabamos reconociendo como propios”. “No estamos solos porque tenemos la música”, prosiguió. “Beethoven proclama con vehemencia, en su Novena Sinfonía, el derecho del alma a conquistar la felicidad terrena, la alegría de vivir la emoción del instante, el presente transcendido”.
Como músico, confesó, necesita sentir el pálpito del ritmo. Como escritor intenta conseguir que las palabras se acerquen a la música, “mostrar que la vibración del mundo es el pulso de la música y que podemos recorrer nuestras vidas abrazados como hermanos llevando su mensaje de amor y entrega a los demás”. La crisis que atraviesa el mundo del libro solo se superará con la ayuda del los lectores, concluyó. “Siempre ha sido el que nos cohesiona, el que nos hace posible. Gracias por ello”.

II Premio de Microrrelatos de RNE y Cegal

Un lote de 75 libros recibirá María López, de Vigo, por su relato “Polisemias”, ganador del II Premio de Microrrelatos de RNE y Cegal. El de Sara Berlana, de Collado Villalba (Madrid), será de 25 gracias a “El bote del librero”, galardonado con el Áccesit. Los premios, que se han anunciado hoy en directo durante la emisión del programa El Ojo Crítico desde la Feria del Libro, buscaban la mejor obra de menos de 200 palabras que incluyera la voz librería.

El jurado ha estado integrado por Juan Carlos Morales, director de El Ojo Crítico; Berta Tapia, responsable del Área de Cultura de RNE; Eva Cosculluela, de la librería Los Portadores de Sueños (Zaragoza) y vicepresidenta de CEGAL; Ignacio Larraz, de librería El Cresol de Valencia; y Alberto Sánchez, de Librería Taiga (Toledo).


Pasado común, futuro compartido

Las embajadas de la República Eslovaca, República Checa, Polonia y Hungría traen esta  tarde al Pabellón de Actividades el encuentro de cuatro poetas del Grupo Visegrad (V4): Marcin Kurek (Polonia, 1970), Michal Habaj (Eslovaquia, 1974), Petr Borkovec (Chequia, 1970) y Ferenc Szőnyi (Hungría)De obras poéticas con claras conexiones culturales e históricas, la poesía de la Europa Central refleja las nuevas tendencias artísticas que surgieron después del cambio de sistema político.


ORLANDO ARIAS, 50 óleos y acuarelas en la Galería Guayasamín de Madrid


Pintura de Orlando Arias



Mario Soria

           Exposición de la Casa de América. Fui por recomendación de mi querida amiga Julia Sáez de Angulo. Antes de inaugurarse la muestra , acto en el gran salón anejo a la galería “Guayasamín”. Autoridades españolas y bolivianas , puesto que la exposición la organizaba la embajada del país andino y colaboraban el ministerio hispano de asuntos exteriores  y la embajada boliviana en Madrid, amén de la institución que abría sus salones al público. Lleno el salón de actos  por un público de curiosos y aficionados a la pintura.

           Una cincuentena de cuadros componía la exposición. Óleo y acuarela. Lo que más llamaba la atención eran lo brillantes colores: rosado, verde claro, dorado cobrizo, bermejo, gris violáceo, verde esmeralda, anaranjado, azul cobalto, blanco, gris violáceo, morado, gris humo, carmesí, lila…… Sobre fondo de diversos tonos azul, verde, castaño, negro. Las figuras, muñecos hechos de piezas más o menos coincidentes en estructura y colorido, formando curiosos androides: ruedas, aves trozos de madera, cajas, vasijas, pernos, alargados hocicos serpentinos, ruedas, engranajes, cabezas humanas a modo de alas, de rasgos inexpresivos, más o menos repetidos; frutas, braseros encendidos, bolas, escuadras, listones, flores….Una de las presentaciones lo compara al autor Kandinski y Klee; pero el primero, su imaginación casi inacabable sus fantásticos protozoarios, sus locas geometrías nos parecen lejos de Orlando Arias. El segundo, con sus abstracciones innovadoras poca afinidad puede tener con el boliviano, rebosante de colores vivos y tan variados. Pero si los colores atraen irresistiblemente la mirada, no agradan las figuras de complexión repetida (al menos las que se ven en esta muestra): hombres, mujeres, niños, parejas de contextura esencialmente igual, cuyas partes se anudan mediante el color tan arbitrario como hermoso. Las figuras son, en realidad, pretextos para desenvolver una magnifica policromía.



           Soberbios contrastes. De haber podido hubiera yo comprado un óleo o acuarela donde se ve un brasero encendido cuya refulgencia sujeta cierto muñequillo multicolor, hijo –parece- de otro muñeco, hembra en este caso, también de múltiples colores. Luz y fuego de un lado y al otro un gran autómata sobre fondo oscuro. Hubiera adquirido –digo- este lienzo y tal vez hubiese adquirido con él, virtualmente, todo los demás: tal es la semejanza, la fantasía limitada. De otro lado, esta luminiscencia es puro color, no sutileza del fuego, ni efecto en los objetos circundantes, como lo son los magistrales óleos del francés Jorge de la Tour, por ejemplo. Aquí ni percibimos el alma de la luz.

           Colores matizadísimos, de acuerdo con la fantasía del pintor con negros y claros. Fondos verdes, azulados, verdosos, negruzcos.

           Artificios sin vida; pura yuxtaposición arbitraria de partes; elementos vagamente humanos. Sin vida los personajes y, por lo tanto, sin alma. Sugestivos, indudablemente; impresionan y dan querencia de mirarlos y mirarlos sin parar. Por brusca captación de la mirada, lejanamente emparentados –creo- con la Khlo y O´Keefe. Y aun con la emoción religiosa hecha color vibrante de los viejos pintores coloniales iberoamericanos, tan hermosos: Villalpando, Pérez de Holguín, Diego Puente.

           Y relacionados íntimamente con los tejidos guatemaltecos, entre flores, hojas y tallos; y con la joyería mexicana  de plata y piedras semipreciosas y con las filigranas de oro y plata bolivianas; y con los marcos de madera barrocos, como uno que tengo, cobijando a un ángel arcabucero peruano, suntuoso. Y con los arquitectos de México y Bahía, orífices de la piedra, pintores-escultores de galanas fachadas y gigantescas concavidades. Y con las estatuas del Alejandrino, el genial esclavo lisiado. Y de la misma familia de los coloristas europeos. Con todo, pintura la de Orlando Arias hueca de alma, fantasía completamente separada de la realidad. Las cabezas por ejemplo, iguales todas; de rasgos afilados similares las caras, vagamente parecidas al casco de Mercurio o a un mascarón de proa.

           Imaginación caprichosa no derivada de la realidad para trascenderla. Además predominio de la línea recta en los antojadizos elementos, es decir, de lo racional, acabado, definitivo, cerrado a lo infinito y abierto, fijado en sí.

           Figuras con cierta perspectiva reducida a la dirección lineal de los trazos yuxtapuestos y que no empequeñecen ciertas formas del fondo, sino que parece más bien agrandarlas: homúnculos de primer plano, línea, volumen y color, sin interior, sin conflicto alguno. “Homo evolutus”, se dice de estas extrañas y a ratos hermosas figuras. En verdad debería decirse hombre mecanizado, desfigurado hasta los tuétanos: quizás el hombre moderno, el de la civilización marxista y liberal, irremediablemente lejos de sií mismo, de la naturaleza y de Dios. Monstruillo policromo como fuego de artificio, aunque no pasajero: bello e interesante. Para mirarlo, contemplando y meditarlo.

           Óleos y acuarelas de las cuales recomendamos ver y detenerse en los originales no en reproducciones de catálogos o trípticos, por fieles que todos ellos pretendan ser. Siempre es la realidad categoría insustituible para contemplar debidamente una obra de arte plástica. En este caso, tampoco cabe prescindir de ella, por la hermosura y vivacidad de los colores, su densidad, su fuerza o en ocasiones su delicadeza. Pero son particularmente las acuarelas de Orlando Arias las que exigen la vecindad sin termediarios entre el ojo del espectador y la tela: así se advierten claramente los innumerables matices del color principal hasta convertirse en otros: por ejemplo, en la acuarela nº 43, el gris en lila, éste en blanco,  y al final en verde. Las pinceladas no se notan como tales, sino sólo la mancha o color que dejan, amén de la variación cromática casi insensible. Finura al difuminar, pincel suavísimo. Maestría.



  

GRUPO FORUM. Fotografía subjetiva en Argentina en la galería José de la Mano




L.M.A.

Por vez primera en su ya larga existencia de una década, la Galería José de la Mano participa en la actual edición de PhotoEspaña, el ya clásico festival tan internacional como madrileño que en esta ocasión está dedicado a la fotografía latinoamericana. 

La presencia de la Galería JdlM en este certamen anual, convertido desde hace tiempo en una cita internacional de la fotografía, responde a una línea de trabajo y dedicación iniciada hace casi una década en la que, junto a las propuestas de artistas actuales y el interés por la innovación, las vanguardias y el arte de los años centrales del siglo XX ocupan un lugar esencial en sus proyectos expositivos.

En esta ocasión, y de acuerdo con el objetivo de la edición de PhotoEspaña 2015, se presenta una exposición titulada “Grupo Forum. Fotografía subjetiva en Argentina”, compuesta por catorce fotografías de esta asociación formada por una serie de fotógrafos activos en la República Argentina entre 1956 y 1960, unos años de renovación de la modernidad pero en los que todavía estaba vivo el eco de las vanguardias. 

La creación de esta asociación de fotógrafos, una de las más destacadas en un momento en el que las agrupaciones de artistas eran tan numerosas como fugaces, respondía a la iniciativa esencial de Sameer Makarius, un inquieto fotógrafo y pintor argentino cuya biografía coincide con las características del propio siglo que le tocó vivir y que es casi una novela. Makarius, junto con Max Jacoby, otro huido del continente en ruinas, impulsaron la creación del Grupo Forum en un momento en el que la Argentina, receptora de artistas y abierta a las tendencias y lenguajes, conocía una actividad artística extraordinaria. A su alrededor se agruparon otros inquietos fotógrafos locales y extranjeros que, de manera efímera y por medio de varias exposiciones bonaerenses, dieron a conocer sus trabajos.



Los miembros del Grupo Forum a lo largo de su existencia entre 1956 a 1960 fueron Sameer Makarius, Max Jacoby, Pinélides A. Fusco, José Costa, Julio Maubecin, Juan Enrique Bechis, Rodolfo A. Ostermann, Humberto Rivas y Lisl Steiner. Una nómina de artistas que comparten los principios de la Fotografía Subjetiva que Otto Steinert había impulsado a comienzos de la década y que perseguía consolidar la condición artística del medio y del fotógrafo, al tiempo que superar la dependencia del fotoperiodismo y de la fotografía documental. En cierto sentido, y de acuerdo con las propuestas de fotógrafos de la Bauhaus como Moholy Nagy, suponía una recuperación del lenguaje de la vanguardia tras el paréntesis de la 2ª Guerra Mundial.

El conjunto de catorce fotografías expuestas –todas originales de época y, por tanto, vintage– son obra de Sameer Makarius, José Costa, Julio Maubecin, Juan Enrique Bechis y Rodolfo A. Ostermann y fueron realizadas durante los años en los que estuvieron activos como miembros del Grupo Forum. Esta serie de fotografías permite hacerse una idea de cuáles eran los intereses del grupo, de su lenguaje común y de los temas que predominaban en sus obras, en su mayoría coincidentes con los criterios proclamados por la Fotografía Subjetiva que reivindicaban. En todas ellas hay una tendencia a distanciarse de la realidad del objeto y a su descontextualización mediante enfoques más o menos insólitos y perspectivas arriesgadas, pero siempre originales como expresión de la creatividad que reclamaban. Algunos, partícipes del interés por la abstracción generalizado en la época, y no sólo en Argentina, dieron un paso algo más atrevido al aislar la imagen en un proceso creativo realizado a través del visor y del que forma parte esencial la luz y la forma. No obstante, la influencia de la Nueva Visión y de los temas urbanos, arquitectónicos e industriales que tanto interesaban, en los años de la vanguardia, también están presentes.

Por último, sólo queda señalar la novedad y la recuperación que supone la exposición de este conjunto fotográfico en España, donde tanto la actividad del Grupo Forum como su propia existencia, es prácticamente desconocida.




RAFAEL NADAL Y JUAN GOYTISOLO: DOS PREMIADOS. DOS MODELOS.



 


L.M.A

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           (Rafael Nadal, 1 de mayo de 2015)
 
<>
       (Juan Goytisolo, 23 de abril de 2015)
 
−−Otra diferencia sustancial entre ambas reacciones:
La primera se produce sin que la distinción tenga un euro de recompensa económica –el valor intrínseco de la medalla, unos 40€–; la segunda, en cambio, lleva embuchados 125.000€ que salen del bolsillo de los contribuyentes de ese lugar tan <> llamado España.


 

jueves, 4 de junio de 2015

Belén Gopegui: “No existen libros, existe cada libro”






L.M.A.


La escritora Belén Gopegui compartió con los visitantes de la Feria del Libro de Madrid el recuerdo emocionado de la editora Elsa Aguiar, que falleció el pasado día 30 de mayo: “Dentro de muchos de los libros que hojeáis, que vais a leer, algunas cosas suceden porque Elsa Aguiar lo sugirió, o puso una cara diferente, o dio una pista o confianza a quien estaba escribiendo esa historia”. Gopegui recuperó, en su intervención ante el Micro de la Feria, algunas palabras escritas por la editora a propósito de su trabajo: “Desde luego, yo no puedo, ni quiero decir: vamos a publicar este libro sin antes plantearme si quiero (si queremos) obrar como colaboradores necesarios de la reproducción de normas que esa obra lleva consigo”. La autora de El comité de la noche concluyó: “Estas palabras las ha escrito una persona que ha ayudado a que nazcan miles de historias. Estas palabras no hablan de prohibir: hablan de elegir. No existen libros, existe cada libro. Por eso el verbo leer va siempre acompañado: qué leemos, qué preferimos dejar atrás, hacia dónde nos dirigimos y, a veces, a quién pedimos que nos dé la mano. Danos la mano, Elsa Aguiar, acompáñanos”.

Historia y ficción en la literatura mexicana contemporánea

“La Historia es una piedra colosal que deja hoyos vacíos y son esos hoyos los que ofrecen posibilidades narrativas al escritor”, afirmó Pablo Raphael en la conversación que mantuvo esta mañana con Juan Pablo Villalobos. Ambos novelistas dialogaron sobre sus últimas obras, la literatura mexicana emergente y las relaciones que ella propone entre historia y ficción.

Juan Pablo Villalobos, autor de Te vendo un perro (Anagrama), destacó tres textos en el origen de la literatura mexicana: las cartas de Cristóbal Colón, Historia verdadera de la conquista de la Nueva España, de Bernal Díaz del Castillo, y Naufragios, de Alvar Núñez Cabeza de Vaca: “Se pretendían crónicas, tenían la vocación de ser tomadas por verdaderas y, sin embargo, son ficción pura. Las cartas de Colón, por ejemplo, se entregan a una ficción desaforada, que alcanza niveles de delirio que ningún escritor se permitiría hoy”. Sobre ese mestizaje de historia y literatura, de realidad y ficción, presente en la tradición literaria mexicana desde sus mismos orígenes, Pablo Raphael, autor de Clipperton (Mondadori), se confesó fascinado por las sugerencias de la tesis de Duverger, quien no sólo ha cuestionado la veracidad de las crónicas de Bernal Díaz del Castillo, sino que incluso ha dudado de su propia existencia, al plantear la hipótesis de que no fuese más que un heterónimo de Hernán Cortés.

Juan Pablo Villalobos señaló que la actual narrativa mexicana sigue, en gran medida, dos caminos, los abiertos por Jorge Ibargüengoitia y Fernando del Paso: “Ibargüengoitia nos mostró las posibilidades que ofrece la parodia para desmitificar la historia que nos enseñaron en la escuela, plagada de héroes de parque, estatuas como Manuel Hidalgo, héroes de la revolución, como Villa, Madero y Carranza. Es la vía que que intento explorar en mis obras. El otro camino, propuesto por Fernando del Paso, es el que se centra en la reflexión sobre el proceso de construcción de la novela. Así lo hace Raphael en Clipperton, que es, en gran medida, la crónica de las distintas tentativas de escribir un libro”.

Villalobos y Raphael estuvieron de acuerdo en que la actual narrativa mexicana intenta escaparse del corsé de la novela histórica, romper sus varillas y reglas que no hacen más que constreñir: “Nosotros no somos los guardianes del templo, de la Academia, lo que nos permite sentir que la invención no tiene fin y que puede ser tan exuberante como los es la propia naturaleza”. También ambos estuvieron de acuerdo con la cita de Juan Rulfo: “La literatura puede ser mentira, pero no falsedad”.    

Íñigo Errejón y Chantal Mouffe

La presentación del libro Construir pueblo. Hegemonía y radicalización de la democracia (Editorial Icaria) reunirá, a las ocho de la tarde, en el Pabellón de actividades de la Feria del Libro, a Íñigo Errejón, secretario de Política de Podemos, y a la politóloga belga, Chantal Mouffe, autora de La paradoja democrática.



Alfredo Pérez Alencart, Poeta invitado de “La Mirada Actual”





L.M.A.

Alfredo Pérez Alencart (Puerto Maldonado, Perú, 1962). Poeta y ensayista peruano-español, es profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad de Salamanca desde 1987. Fue secretario de la Cátedra de Poética “Fray Luis de León” de la Universidad Pontificia de Salamanca (entre 1992 y 1998), y es coordinador, desde 1998, de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos, que organiza el Ayuntamiento de la ciudad. Actualmente es columnista de los periódicos La Razón (Edición Castilla y León) y El Norte de Castilla, así como de varios diarios y revistas digitales de España y América Latina. Poemarios suyos publicados son: La voluntad enhechizada (2001), Madre Selva (2002), Ofrendas al tercer hijo de Amparo Bidon (2003), Pájaros bajo la piel del alma (2006), Hombres trabajando (2007), Cristo del Alma (2009), Estación de las tormentas (2009), Savia de las Antípodas (2009), Aquí hago justicia (2010), Cartografía de las revelaciones (2011), Margens de um mundo ou Mosaico Lusitano (2011), Prontuario de Infinito (2012), La piedra en la lengua (2013), Memorial  de Tierraverde (2014), El sol de los ciegos (2014), Lo más oscuro (2015) y Los Éxodos, los Exilios (2015). También las antologías Oídme, mis Hermanos (2009), Antología Búlgara (2013) y Monarquía del Asombro (2013). Hay un ensayo sobre su obra, Pérez Alencart: la poética del asombro (2006) de Enrique Viloria, y Arca de los Afectos (2012), homenaje de 230 escritores y artistas de cuatro continentes. Invitado a prestigiosos encuentros internacionales, su poesía ha sido traducida a 20 idiomas y ha recibido, por el conjunto de su obra, el Premio internacional de Poesía “Medalla Vicente Gerbasi” (Venezuela, 2009) y el Premio “Jorge Guillén” de Poesía (España, 2012), entre otros.


POEMAS

Gloria

En su búsqueda
los hay astutos
y también ingenuos,

tan semejantes
en sus afanes
por el asedio de fans,

de flashes y elogios,
de pasarelas en la corte.

A tiempo supe
descreer de todo eso.

Ah, pero
si volvieran
Píndaro y Horacio
y anotaran mi nombre

entre sus versos…


A diario el amor

Cosas
de esta vida nuestra
donde no duerme
el amor,

así avancen los calendarios.

Yo me ofrezco,
tú me acoges anudándote,
cayendo al tálamo,

conociéndonos
hasta el espíritu
que nos electriza.

Tú y yo
subiendo ante Dios,
patria fidedigna.

Mientras, a diario
el amor que es entusiasmo
y ofrenda,

respeto en el respeto.
  

Galería Nerea Fernández: Debate “Seamos realistas, pidamos lo imposible”.






Una conversación acerca de las Utopías entre Jordi Teixidor, Juan Herreros y Julia Ramírez Blanco

Galería Nerea Fernández
Martes 9 de junio, 19.00



L.M.A.


A propósito de la exposición No Lugar, y con el fin  de recuperar aquellos tiempos en los que, siendo pequeñas, llegaban a la galería artistas, amigos y coleccionistas a tomar el gin tonic de las 19.00, esta será la primera de una de las actividades que queremos empezar para recuperar las galerías como punto de encuentro.

Juan Herreros
Doctor Arquitecto, Catedrático de Proyectos Arquitectónicos de la Escuela de Arquitectura de Madrid, y Full Professor en la GSAPP de Columbia University de Nueva York.
Premio Colegio de Arquitectos de Madrid en siete ocasiones; Finalista del Premio Mies van der Rohe en cuatro ocasiones; Premio Ayuntamiento de Barcelona; Premio Comunidad de Madrid; Premio de la Bienal de Arquitectura Española de Urbanismo, Premio de  la Bienal de Arquitectura Iberoamericana; Grand Prix de la Unión Europea. Entre sus proyectos destacan el museo Munch de Oslo, el Centro de Convenciones Agora en Bogotá, el proyecto Euromed en Marsella, las nuevas salas del Museo Reina Sofia o la torre del Banco de Panamá.

Jordi Teixidor

Miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando y Premio Nacional de las Artes Plasticas en 2014

Considerado uno de los máximos representantes de la abstracción española, Jordi Teixidor ha expuesto en la Bienal de Venecia,Fundación Telefónica, Fundación Marcelino Botín, Museo Reina Sofía, Fundación Joan Miró, el Solomon R. Guggenheim de Nueva York, IVAM, el Museo de la Solidaridad Salvador Allende en Chile…

Julia Ramírez Blanco

Autora de “Utopías Artísticas de Revuelta”, Cátedra 2014. Licenciada en Historia del Arte por la Universidad Complutense,  Master en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual por la universidad Autónoma y cursos de investigación en la New York University,
​Freie Universitat de Berlín, y Ecole du Louvre en Paris. Publica habitualmente en Arquitectura viva, the Nation, Arte y Parte…